La exsecretaria general de Udocba Ramallo, Vanesa Cañón, confirmó su alejamiento del gremio docente junto a parte de la conducción local y denunció presiones internas, amenazas y supuestas irregularidades políticas y educativas. Además, aseguró que más de 200 afiliados iniciaron su desafiliación del sindicato y ratificó que continuará su actividad gremial desde UPCN, mientras avanza una causa judicial por violencia laboral e institucional en la que deberá declarar el próximo 22 de mayo en Comodoro Py.

La exsecretaria general de Udocba Ramallo, Vanesa Cañón, confirmó su alejamiento del gremio docente junto a parte de la comisión directiva local y lanzó fuertes acusaciones contra la conducción provincial del sindicato, autoridades educativas y el intendente Mauro Poletti. La dirigente aseguró que su salida se produjo en medio de presiones internas, conflictos políticos y denuncias vinculadas a supuestas irregularidades en el ámbito educativo.
La crisis dentro del sindicato quedó expuesta luego de que más de 200 afiliados iniciaran el proceso de desafiliación, acompañando la decisión del sector que respondía a Cañón. Según explicó, la situación se volvió insostenible por la falta de respaldo gremial y por diferencias cada vez más profundas con la conducción provincial tras el fallecimiento del histórico dirigente Miguel Díaz.
La exreferente sindical sostuvo que el gremio perdió independencia y comenzó a priorizar vínculos políticos antes que la defensa de los trabajadores. En ese marco, denunció que durante una reunión realizada en marzo en la sede provincial de Udocba, en el barrio porteño de Barracas, fue víctima de aprietes y amenazas por parte de dirigentes sindicales.
Según relató, permaneció durante varias horas encerrada en una oficina donde intentaron presionarla para que desistiera de denuncias administrativas y públicas que venía realizando contra inspectoras y funcionarias educativas por presuntas incompatibilidades y superposición de cargos.
En sus declaraciones también involucró directamente al intendente Mauro Poletti. Cañón aseguró que durante aquella reunión le manifestaron que sus denuncias perjudicaban la relación política que el gremio mantenía tanto con el gobernador bonaerense como con el jefe comunal de Ramallo.
Además, afirmó que dirigentes sindicales le habrían mencionado supuestos ofrecimientos de lotes por parte del municipio, beneficios que —según le plantearon— podían verse afectados por sus cuestionamientos públicos y judiciales. Las declaraciones abrieron un nuevo foco de polémica política en el distrito, ya que la dirigente vinculó directamente al poder político local con el conflicto gremial.
La extitular de Udocba Ramallo explicó además que las tensiones crecieron luego de presentar notas formales ante organismos provinciales para denunciar presuntas irregularidades dentro del sistema educativo. Según indicó, nunca obtuvo respuestas oficiales pese a haber elevado documentación y pedidos de intervención.
Posteriormente, el conflicto derivó en una causa judicial por violencia laboral e institucional presentada en su contra. Cañón señaló que la Justicia le ordenó retirar publicaciones vinculadas a las denuncias y afrontar costos económicos derivados del proceso.
Pese al escenario de conflicto, confirmó que continuará desarrollando actividad gremial desde UPCN, sindicato que busca ampliar representación en el sector docente local. También ratificó que seguirá adelante con sus presentaciones judiciales y que deberá declarar el próximo 22 de mayo en Comodoro Py.

