La renuncia de Antolín Pando, presentada el 30 de enero, reconfigura el escenario político del Concejo Deliberante. Aunque el exedil la atribuyó a la imposibilidad de compatibilizar su cargo con su trabajo en el Banco Nación, su salida se da en medio de recientes movimientos internos en el oficialismo. En su lugar asumirá Lorena Hidalgo, lo que permite a Unión por la Patria conservar la mayoría.

El Concejo Deliberante de Ramallo atraviesa una nueva etapa de reconfiguración política tras la renuncia del concejal Antolín Pando, presentada el pasado 30 de enero. Si bien el ahora exedil atribuyó su decisión a motivos personales y laborales, su salida generó interrogantes en el ámbito político local y abrió un debate sobre el funcionamiento interno del oficialismo y los recientes cambios en la conducción legislativa.
Pando ocupaba una banca considerada clave dentro del bloque de Unión por la Patria y había sido presidente del oficialismo durante los dos primeros años de la segunda gestión municipal. Su alejamiento se produce en un contexto marcado por movimientos internos, reordenamientos y ajustes en la estructura del Concejo, que en los últimos meses modificaron el equilibrio y la dinámica del cuerpo deliberativo.
En declaraciones públicas, el exconcejal sostuvo que no podía compatibilizar su función legislativa con su trabajo en el Banco Nación. Aseguró que incluso intentó renunciar a la dieta para continuar en su cargo sin percibir doble remuneración, pero que desde la entidad bancaria le solicitaron optar por una de las dos responsabilidades. Finalmente, decidió priorizar su actividad laboral.
“Sentí la necesidad de cuidar lo que me da de comer. Yo no vine a vivir de la política”, expresó, descartando que su renuncia estuviera vinculada a diferencias partidarias. Sin embargo, en ámbitos políticos se reconoce que la salida de un dirigente con peso propio difícilmente pueda explicarse únicamente desde lo personal, y que también podría estar relacionada con tensiones internas, desacuerdos en la toma de decisiones y cambios en la conducción del bloque oficialista.
En los últimos meses, el Concejo fue escenario de diversos movimientos que alteraron su composición. El regreso de Marcela Isarra y Daniela Mesías desde el Ejecutivo al ámbito legislativo, tras ser apartadas de sus funciones, marcó un punto de inflexión en la reorganización interna del oficialismo. Estas decisiones reconfiguraron roles, liderazgos y espacios de poder, generando nuevas dinámicas dentro del bloque.
En este contexto, la renuncia de Pando se suma a un proceso más amplio de reordenamiento político, que algunos sectores interpretan como una estrategia para consolidar el control del oficialismo y alinear el funcionamiento del Concejo con los objetivos de la gestión municipal. Otros, en cambio, advierten que estos cambios reflejan dificultades para sostener consensos internos y coordinar posiciones.
En reemplazo de Pando asumirá Lorena Hidalgo, quien integraba la lista electoral del oficialismo en 2023. Con su incorporación, Unión por la Patria mantiene su mayoría absoluta, lo que le permite seguir impulsando proyectos sin necesidad de acuerdos con la oposición. No obstante, su llegada también implica modificaciones en el Ejecutivo, ya que hasta el momento se desempeñaba como directora de Economía Popular, área que quedará bajo la órbita de la Secretaría de Desarrollo Económico.
La renuncia del exconcejal ya generó repercusiones en el arco político local y dejó abierto un escenario de especulaciones sobre el futuro del bloque gobernante. Más allá de los argumentos personales expuestos por Pando, su salida se inscribe en un proceso de cambios profundos dentro del Concejo Deliberante, que seguirá marcando el rumbo de la política local en los próximos meses.

