Veinte años de prisión por un crimen que conmocionó a Corrientes

El Tribunal Oral Penal de Paso de los Libres condenó a 20 años de prisión a Federico Duarte por el homicidio de su compañero de trabajo, Jorge Alfredo Duarte, ocurrido en julio de 2024 en la provincia de Corrientes. El caso cobró notoriedad por la extrema violencia del ataque y por la maniobra posterior del acusado, quien ocultó el cuerpo de la víctima bajo una carpeta de cemento en el patio trasero de su casa.
La sentencia fue dictada por los jueces Marcelo Manuel Pardo, Isidro Ramón Quebedo y Marcelo Ramón Fleitas, quienes lo consideraron autor penalmente responsable de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego y por portación de arma de fuego. El fallo dispuso además que el condenado permanezca bajo medidas de coerción y sea alojado en la Unidad Penal N° 9 de Paso de los Libres hasta que la pena quede firme.
El debate oral comenzó a fines de abril y se extendió a lo largo de varias audiencias. Este martes 12 de mayo se conoció el veredicto, luego de que las partes expusieran sus alegatos finales. El fiscal Facundo Alfredo Sotelo había solicitado una pena de 20 años de cárcel para Duarte, al remarcar la brutalidad del ataque y descartar que se tratara de un hecho accidental.
Un ataque brutal y un cuerpo enterrado bajo cemento
Durante el juicio se reconstruyó el crimen: de acuerdo con la autopsia, la víctima presentaba dos disparos en la cabeza, múltiples puñaladas y un fuerte golpe provocado por una piedra. Tras asesinarlo, el imputado enterró el cuerpo y lo cubrió con cemento en su vivienda, donde fue hallado días después, tras la denuncia por desaparición.
La querella, representada por el abogado Fernando Fabián Colunga, había pedido una pena aún mayor: 24 años y 8 meses de prisión. Para el representante de la familia, el hecho no fue producto de un arrebato sino de una serie de decisiones previas orientadas a quitarle la vida a Jorge Duarte, entre ellas la preparación del ocultamiento del cadáver y el posterior intento de fugarse hacia la localidad de Monte Caseros.
La defensa, encabezada por el letrado Yonathan Andrés Biaut, reclamó en cambio la pena mínima prevista para el delito de homicidio. Sostuvo que Duarte carece de antecedentes y que actuó en medio de un “estado de ira” y de “desborde desproporcional”, originado en una carga de angustias acumulada.
Relación laboral, conflicto por una moto y absolución de una coacusada
Tanto la víctima como el victimario trabajaban en una empresa dedicada a recolectar muestras de orina para análisis de laboratorio. En el juicio se mencionó que entre ambos existía un conflicto por la posible venta de una motocicleta, contexto que habría derivado en discusiones previas al crimen, aunque el tribunal no consideró que ello justificara el nivel de violencia ejercido.
En su declaración, el propio Duarte confesó el hecho y afirmó: “Ocasioné un daño con esta locura que pasó, en ese momento era él o yo. Yo perdí la cabeza literal y jamás pensé que terminaría así”. También buscó despegarse de la acusación de fuga y pidió perdón “a la familia Duarte, a la Justicia, la Policía y a todos los que dañé con todo esto”.
Al proceso también llegó imputada Andrea Fernanda Franco, señalada inicialmente como partícipe. Sin embargo, durante el debate oral fue absuelta por el Tribunal por insuficiencia de pruebas y por el retiro de la acusación en su contra. Con el fallo de este martes, la causa queda centrada exclusivamente en la responsabilidad penal de Federico Duarte, quien deberá cumplir una pena de dos décadas en prisión por un crimen que sacudió a la comunidad correntina.

