Dante Valentín Bermudes Rumi falleció el 21 de marzo. La Justicia analiza si se trató de un accidente doméstico mientras la madre denunció conflictos para realizar el velatorio.

La Justicia de San Martín investiga la muerte de Dante Valentín Bermudes Rumi, un bebé de un año que falleció el 21 de marzo en Los Polvorines, partido de Malvinas Argentinas, tras un episodio de asfixia. La autopsia determinó que el niño murió por la obstrucción de las vías aéreas con aparentemente una uña postiza de su mamá, quien trabaja como manicura.
El caso se tramita en la UFI N°4 del Departamento Judicial de San Martín bajo la carátula de “averiguación causal de muerte”. Hasta el momento no hay imputados y la fiscalía busca reconstruir la secuencia de los hechos para determinar si se trató de un accidente doméstico.
De acuerdo con fuentes judiciales, el menor fue trasladado de urgencia al Hospital de Trauma de Grand Bourg, donde ingresó sin signos vitales. El personal médico realizó maniobras de reanimación, pero no logró revertir el cuadro.
En diálogo con TN, la madre del niño, Aylín, relató cómo ocurrieron los hechos. “Mi hijo falleció el 21 de marzo. Estábamos en mi casa y me di cuenta que no respiraba. Salí corriendo a pedir ayuda a mi vecina para que me lo pueda desahogar, pero no pudo. Después subió mi tía y tampoco pudo. Así que corrí rápido al hospital”, contó.
“Fui en auto al hospital, habré tardado unos 10 minutos en todo. Mi hijo llegó al hospital muerto”, agregó la mujer.
Conflictos tras el fallecimiento y denuncia de la madre
Luego de la muerte del bebé, la madre denunció un episodio de violencia en el hospital. “En un momento llegó el padre al hospital, atacó a mi pareja y me atacó a mí. Antes que me ataque a mí, cuando yo estaba reconociendo el cuerpo, le pegó a mi papá”, aseguró.
“Cuando salí de reconocer el cuerpo de mi bebé, empezaron a atacar a todos, me pegaron y tuvo que venir la policía. A ellos los metieron adentro del hospital y a nosotros nos llevaron en un patrullero”, continuó.
Según su testimonio, tras ese episodio se dirigió a una comisaría para avanzar con los trámites del velatorio, pero el padre del niño se anticipó y contrató el servicio funerario. “No me quisieron dar ningún dato. No me quisieron decir cuándo lo velaban ni tampoco dónde lo enterraban. El que pagó en la cochería para que yo no participara fue el papá. No quería que me dieran información”, afirmó.
De acuerdo a su relato, el hombre abonó el servicio y lo registró únicamente a su nombre, pero luego no se presentó en el horario previsto. Esta situación quedó registrada en un video filmado por la denunciante.
“El hombre dijo que iba a venir hoy a las 8, pero todavía no apareció. Si no viene mañana, una oficial lo va a ir a buscar de los pelos”, se escucha decir al encargado de la funeraria.
Investigación en curso y reconstrucción del hecho
La madre también cuestionó el tiempo que pudo permanecer en el velatorio. “Yo velé a mi hijo 45 minutos porque fue orden del padre. Él lo veló después y lo enterró”, expresó.
“Me dijeron un horario de 10 a 12, después de 4 a 5 y después de 7 a 8”, detalló sobre la información que recibió en distintos momentos.
Además, señaló que necesitó intervención policial para conocer el lugar del entierro. “Tuvo que bajar un comisario para que me pasen la información, porque no querían que yo me acerque”, indicó.
Por su parte, familiares paternos responsabilizan a la madre por la muerte del niño y solicitan que se investigue su conducta.
El informe de autopsia incorporado al expediente es, por el momento, el principal elemento con el que cuenta la fiscalía. Allí se estableció que la causa de muerte fue asfixia por obstrucción de las vías aéreas y que el cuerpo no presentaba signos de violencia.
Con estos resultados, la investigación continúa abierta. Los investigadores trabajan para reconstruir el contexto del hecho y determinar si existió algún tipo de responsabilidad o si se trató de un accidente doméstico. Hasta el momento, no hay imputados.

