Un funcionario nacional explicó ante empresarios de la construcción el programa de Javier Milei para enfrentar el déficit de viviendas en el país que alcanza a casi 3.5 millones de hogares.

En un contexto donde hay más posibilidades crediticias que facilitan la posibilidad de llegar a la casa propia, la Secretaría de Industria y Comercio, llevó a cabo la Jornada de Construcción Industrializada, Eficiencia de Recursos y Energía. Del evento participaron funcionarios nacionales y los principales referentes del sector que disertaron sobre las nuevas formas de construir viviendas y edificios.
Rodrigo Aybar, Secretario de Desarrollo Territorial, Hábitat y Vivienda, abrió la jornada explicando que Argentina sigue muy arraigada a métodos tradicionales de construcción y que por eso el país atraviesa un déficit de vivienda alarmante que alcanza a 3.5 millones de hogares. De esa cifra, casi el 65% comprende viviendas con infraestructura precaria o carencias en servicios básicos esenciales, según un estudio de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco).
Para paliar dicha problemática, el Gobierno exhibe que con el regreso del crédito hipotecario, el déficit tenderá a disminuir con el tiempo. “El rol de Vivienda no se puede llevar adelante si no es a través de los privados, de la inversión, y de que la gente pueda tener acceso al crédito, que para nosotros es la columna vertebral de cualquier política de vivienda”, dijo Aybar, quien también llamó a modernizar el sector adoptando la construcción industrializada, que consiste en edificar desde una planta controlado y trasladada terminada para ser ensambladas en el lugar.
Aybar también defendió el DNU 1017, firmado el mes pasado por el presidente Javier Milei y que permite la compra de departamentos en pozo: “Lo que este DNU busca es crear herramientas de financiamiento para generar créditos hipotecarios para lo que es lo nuevo y no lo usado”. Según la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) este nuevo escenario presenta un panorama favorable para la reactivación del sector.
Actualmente, hay 22 bancos que ofrecen créditos hipotecarios y, según los datos aportados por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, los préstamos representaron el 14% de las escrituras realizadas en el mes de septiembre. En términos generales, las entidades bancarias dan financiación por el 75% del valor de la propiedad siempre que la cuota inicial no supere el 25% de los ingresos del grupo familiar.
La combinación de créditos disponibles y la opción de adquirir con financiación una propiedad que aún se está construyendo puede fomentar el inicio de nuevos proyectos y darle un gran impulso al sector, según las estimaciones de CEDU.
Acero y cemento, claves de la construcción industrializada
Rodrigo Aybar también mencionó el estado de situación con el que se encontró cuando asumió: “Cuando llegamos a Vivienda nos encontramos con métodos ineficientes e ineficaces de la política de vivienda, como sucede también en la industria de la construcción. En los últimos 20 años, las políticas que el Estado ha llevado adelante, de entregar 10.000 viviendas al año, amplió la brecha del déficit, que en el último censo pasó de 2.7 a 3.5 millones”.
Inmediatamente después y como si fuera por un orden lógico, los especialistas desarrollaron modelos de construcción mucho más eficientes y eficaces tanto en términos de tiempo como de costos, particularmente en la utilización de acero, perfiles estructurales e impresoras 3D que optimizan la velocidad de la construcción.
Según se desprendió de lo que comentó el funcionario, el aumento de crédito hipotecario sumado a estos nuevos modelos de construcción serán la clave para disminuir el déficit habitacional. Además, hizo foco en amplificar el alcance del Certificado de Aptitud Técnica (CAT), un sello de calidad que avala a los desarrolladores de sistemas constructivos industriales.
En la construcción industrializada, el acero cumple un rol fundamental. Carlos Vaccaro, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina del Acero (CAA), expuso la importancia sustentable de la utilización de chatarra en los procesos de construcción de viviendas. “Para nosotros es un tema crítico y fundamental. El mundo está incrementando el consumo de chatarra porque es eficiente y rentable desde el punto de vista ambiental”, dijo.
El directivo explayó en números que por cada tonelada de chatarra utilizada, se reduce 1.5 toneladas de CO2 emitidos a la atmósfera, se ahorra una tonelada de mineral virgen y se ahorran 13 GJ de energía específica. “Esto es consumo de generación indirecta, por lo que desde la industria del acero lo hemos encarado con muchísimo cuidado”, agregó.
Mencionó también que la construcción con estructura de acero en sistemas industrializados puede reducir los tiempos hasta en un 60% el plazo de ejecución de una obra. “La mayor ligereza de la mampostería, que posibilita soportar la carga con menos estructura, también es una ventaja a considerar. Además, la incorporación de aislantes térmicos y sonoros en los paneles multiplica el aislamiento exterior y contribuye a mejorar el consumo de energía y disminuir sus costos”, acotó.
Por su parte, Damián Altgelt, Director Ejecutivo de la Asociación de Fabricantes del Cemento Portland, brindó un panorama sobre la situación de su sector: “Estamos atravesando un escenario muy difícil, con una caída de aproximadamente un 25% con respecto a años anteriores. Aun así, estamos convencidos que el trabajo que está haciendo el gobierno para ordenar la macroeconomía va a permitir iniciar un círculo virtuoso con menor inflación y mayor previsibilidad. El empresario cementero hizo una alusión positiva al crecimiento del crédito hipotecario, aunque pidió que se destine más a nuevas construcciones y no solo a la compra-venta de inmuebles.

