El Índice Construya mostró una recuperación al cierre de 2025

NewsITe
La actividad de la construcción vinculada al sector privado cerró diciembre de 2025 con señales de recuperación, luego de un noviembre marcado por fuertes retrocesos. De acuerdo con el Índice Construya (IC), que mide la evolución de los volúmenes vendidos de insumos para obras privadas, los despachos mostraron una suba mensual desestacionalizada de 3,26% y se ubicaron 3,2% por encima del nivel observado en diciembre de 2024.
Según el Grupo Construya, los envíos de materiales durante diciembre fueron 5,8% superiores a los del mismo mes del año anterior. El indicador refleja el comportamiento de las ventas al sector privado de una amplia canasta de insumos clave, por lo que es considerado un termómetro relevante para seguir la dinámica de la construcción privada, aun cuando no captura a la obra pública.
El IC releva volúmenes de productos como ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, calderas y sistemas de calefacción. También incorpora griferías, sistemas para conducción de agua y gas, pisos, revestimientos cerámicos y materiales eléctricos y electrónicos, elaborados por empresas que integran el Grupo Construya, entre ellas ALUAR – División Elaborados, Grupo Dema, LaterCer S.A. – Cerámica Quilmes S.A. y Plavicon, entre otras firmas relevantes del sector.
Expectativas empresarias para 2026
Desde la entidad empresaria se mostraron moderadamente optimistas respecto del nuevo año. “En Construya creemos que el año que se inicia puede ser mejor que el complejo 2025, en la medida que el horizonte de planeamiento siga despejándose y se observe una importante caída de la tasa de interés y un resurgimiento de la oferta de crédito para capital de trabajo y para inversión”, evaluaron en un comunicado.
Los referentes del sector también destacaron el rol del mercado inmobiliario como motor potencial: un mayor dinamismo en la compraventa de propiedades podría traducirse en nuevos proyectos de construcción, tanto en vivienda como en desarrollos comerciales. En ese contexto, la evolución del financiamiento y de las condiciones macroeconómicas será decisiva para sostener la incipiente mejora detectada en diciembre.
“El dinamismo del mercado inmobiliario será importante para poner en marcha nuevos proyectos de construcción”, sostuvieron desde el Grupo Construya, al analizar el cierre del año y las perspectivas de actividad.
El contraste con el impacto negativo de noviembre
Las señales de recuperación que aporta el Índice Construya contrastan con los datos oficiales de noviembre de 2025. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), que mide el desempeño total del sector —obra pública y privada—, registró en ese mes una caída interanual de 4,7% y una baja de 4,1% en la variación mensual desestacionalizada.
Esa contracción interrumpió una racha de diez meses consecutivos de crecimiento interanual. El impacto se vio con claridad en varios insumos: los ladrillos huecos se desplomaron 19,3%, el yeso retrocedió 17,8% y los pisos y revestimientos cerámicos cayeron 15%. También se verificaron mermas en las placas de yeso (-9,0%), en las cales (-8,6%) y en las pinturas para construcción (-7,4%), mientras que el consumo de cemento portland mostró una caída interanual de 4,7%.
No obstante, algunos rubros exhibieron variaciones positivas: los artículos sanitarios de cerámica crecieron 33,2%, el hormigón elaborado avanzó 19,7% y el asfalto 17,6%. A su vez, el consumo de hierro redondo y otros aceros para la construcción aumentó 5,9% frente a noviembre del año anterior, lo que refleja un comportamiento heterogéneo dentro del mismo sector.
Empleo, permisos de obra y señales mixtas
En el frente laboral, los datos del Indec indican que en octubre de 2025 los puestos de trabajo registrados en el sector privado de la construcción crecieron 3,5% interanual. Sin embargo, en el acumulado de los primeros diez meses del año se observa una leve baja de 0,4% respecto de igual período de 2024, lo que da cuenta de un mercado de empleo que aún no logra consolidar la mejora. Las cifras consideran únicamente a los puestos sobre los que se realizan aportes y contribuciones al sistema previsional.
Otro termómetro clave es el de los permisos de edificación. La superficie autorizada para construir mostró un incremento interanual de 4,1%, lo que sugiere la existencia de proyectos aprobados que podrían transformarse en mayor nivel de obra en los próximos meses. De concretarse esos planes, podrían amortiguar el impacto de los meses de caída y apuntalar la incipiente recuperación observada en los despachos de materiales.
La comparación entre el ISAC y el Índice Construya permite advertir diferencias metodológicas que ayudan a explicar el aparente contraste entre noviembre y diciembre. Mientras la medición oficial incorpora tanto obra pública como privada y releva un conjunto más amplio de variables, el IC se focaliza exclusivamente en las ventas de insumos a obras privadas. Por eso, una mejora en ese segmento puede convivir con un retroceso del nivel general de la actividad.
En este escenario mixto, los datos de diciembre aportan una señal de alivio para la construcción privada, aunque todavía insuficiente para hablar de un cambio de ciclo. La evolución de los despachos, del crédito y de los permisos de obra será seguida de cerca por empresas y analistas durante el inicio de 2026, en busca de confirmar si la recuperación se afianza o si se trata solo de un rebote puntual tras el duro traspié de noviembre.

