Inflación en baja en abril, pero con señales de alerta para mayo

La inflación de abril habría perforado el piso del 3% mensual, de acuerdo con estimaciones de distintas consultoras privadas, que detectaron una marcada desaceleración de los precios en comparación con los primeros meses de gestión de Javier Milei. El dato oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) será difundido en los próximos días por el INDEC, pero el mercado ya descuenta un registro que se ubicaría entre el 2,6% y el 2,9%.
Los analistas explican que este alivio inflacionario está asociado, principalmente, a una menor presión en el rubro alimentos y bebidas, junto con una mayor estabilidad cambiaria tras la fuerte devaluación de diciembre. La combinación de dólar oficial prácticamente planchado y una fuerte caída del consumo ayudó a moderar la dinámica de aumentos en buena parte de la canasta básica.
Entre las consultoras que relevaron un freno en la suba de precios se encuentra Orlando Ferreres y Asociados, que estimó una inflación del 2,6% mensual para abril. De confirmarse, se trataría de uno de los registros más bajos de los últimos años, luego del salto inflacionario que siguió al ajuste del tipo de cambio de fines de 2023.
No obstante, desde la propia firma advirtieron que la calma podría ser transitoria. Para mayo, proyectan una variación algo más elevada por el impacto de nuevas subas de tarifas de servicios públicos, aumentos en combustibles y ajustes pendientes en precios regulados, que se habían postergado en el primer tramo del año.
Cómo inciden el consumo, el dólar y las tarifas en el índice de precios
Otras consultoras privadas, como Analytica, EcoGo y Equilibra, coincidieron en la lectura de un abril relativamente “más tranquilo” en materia inflacionaria. Sus proyecciones también se ubicaron por debajo del 3% mensual y remarcaron que la recesión y la caída del poder adquisitivo funcionaron como ancla para algunos precios, en especial en alimentos, que venían liderando las subas.
De acuerdo con estas estimaciones, el comportamiento del dólar oficial fue determinante: la decisión del Gobierno de mantener un ritmo de devaluación muy moderado contribuyó a acotar los ajustes en bienes transables y a despejar, al menos parcialmente, las expectativas de una nueva corrida cambiaria inmediata.
- Las proyecciones privadas para abril se ubican entre el 2,6% y el 2,9%.
- Se registra una fuerte desaceleración en alimentos y bebidas, clave en el IPC.
- La estabilidad cambiaria y la caída del consumo ayudaron a contener las subas.
- Para mayo se esperan mayores aumentos por tarifas, combustibles y regulados.
En el sector financiero y entre los economistas consultados se considera que, si bien la tendencia a la baja podría extenderse durante buena parte del segundo trimestre, el proceso de desinflación sigue siendo frágil. La magnitud del ajuste pendiente en servicios públicos, la evolución del tipo de cambio y el nivel de actividad serán factores clave para determinar si la inflación logra consolidarse en torno a estos niveles o si, por el contrario, vuelve a acelerarse en los próximos meses.

