Corte de gas a estaciones de servicio e industrias por prioridad a los hogares

NewsITe
Ante la irrupción de una ola de frío precoz para esta época del año, las distribuidoras de gas resolvieron interrumpir el suministro a estaciones de servicio y a distintas industrias en todo el país, con el objetivo de garantizar la provisión para los hogares. La medida se aplica sobre los denominados contratos interrumpibles, una modalidad habitual en el sector energético argentino que habilita a las empresas a cortar el flujo cuando la demanda prioritaria, en este caso la residencial, se ve tensionada.
Fuentes del sector consultadas explican que el sistema opera bajo un esquema de prioridades: en momentos de picos de consumo, el abastecimiento domiciliario tiene preeminencia por sobre el uso industrial y vehicular. Las bajas temperaturas registradas en los últimos días, por debajo de los valores habituales para fines de abril, aceleraron el uso de calefacción y dispararon la demanda en todo el país, obligando a las distribuidoras a tomar decisiones de emergencia para evitar problemas mayores en la red.
Aunque la Argentina se encuentra en proceso de consolidarse como potencial exportador de gas, en especial a partir del desarrollo de Vaca Muerta, la infraestructura actual todavía resulta insuficiente para atender los picos de consumo invernal. Gasoductos, plantas compresoras y sistemas de almacenamiento no acompañaron al mismo ritmo el aumento de la producción, lo que genera cuellos de botella en días de alta exigencia del sistema.
Infraestructura limitada y un invierno que se anticipa complejo
La falta de obras clave quedó en evidencia la semana pasada, cuando el Gobierno nacional dio marcha atrás con su intención de licitar la compra de 25 barcos regasificadores para enfrentar la demanda de los meses más fríos. La marcha y contramarcha en la planificación energética vuelve a poner bajo la lupa la estrategia oficial, justo cuando el clima obliga a anticipar el operativo invierno.
Especialistas advierten que la dependencia de importaciones de gas natural licuado (GNL) y la debilidad del sistema de transporte interno condicionan el funcionamiento de la economía. Sectores industriales, como el alimenticio, el siderúrgico y el químico, pueden enfrentar paradas de planta o reducciones de turnos ante cortes prolongados, con impacto directo en la producción y el empleo. En el caso de las estaciones de servicio, la interrupción del gas afecta sobre todo a aquellas que expenden GNC para vehículos particulares y del transporte público.
- El corte rige sobre contratos interrumpibles, habituales en grandes usuarios.
- La prioridad de abastecimiento está en los hogares ante el aumento del consumo.
- La infraestructura de transporte de gas no acompaña el crecimiento de la producción.
- El Gobierno frenó la licitación para la compra de 25 barcos regasificadores.
“La Argentina tiene gas, pero no tiene todavía la red suficiente para llevarlo donde y cuando hace falta. En los picos de demanda el sistema queda al límite y las distribuidoras se ven forzadas a cortar a grandes usuarios”, señalan voces del sector energético.
Mientras se aguarda una definición sobre nuevas obras de transporte y sobre el esquema de importación para este invierno, las empresas afectadas monitorean la evolución de la demanda y del clima, a la espera de que el servicio se normalice. En paralelo, vuelve al centro de la escena el debate sobre la planificación energética de mediano y largo plazo, en un país que alterna entre la abundancia de recursos y las restricciones de infraestructura.

