Marcos Pires quedó detenido como principal sospechoso por el asesinato del exjugador de Almirante Brown en Rafael Castillo. Se presentó en la fiscalía, aceptó declarar y reconoció su participación en la pelea.

Mientras avanza la investigación por el crimen de Lucas Pires, el exjugador de Almirante Brown asesinado durante una pelea en Rafael Castillo, su hermano fue detenido como principal sospechoso y confesó: “No quise matarlo”.
Marcos Pires se entregó este martes por la mañana en la Fiscalía de Homicidios para ponerse a derecho. Tras ello, aceptó ser indagado por el fiscal Adrián Arribas, quien investiga el caso.
Confesión ante el fiscal y orden de detención
“Se le tomó indagatoria y confesó el hecho. Aseguró que claramente no quiso matarlo. Sabía que estaba todo filmado y reconoció que tuvieron una pelea. Dijo que su hermano agarró una piedra y él la botella para defenderse”, precisaron fuentes cercanas al caso a Primer Plano Online.
La Justicia había ordenado la detención del acusado luego de que este no se presentara el lunes en la fiscalía.
Tras el conflicto, el agresor se había refugiado en diferentes casas, por lo que los investigadores llevaron adelante una serie de allanamientos. Sin embargo, todos los procedimientos resultaron negativos.
Ante el despliegue policial, el sospechoso se vio cercado, se trasladó hasta la fiscalía de San Justo y se entregó.
Cómo ocurrió el crimen del futbolista
El ataque ocurrió el viernes en el cruce de Raulíes y Alagón. Según informaron fuentes policiales, la disputa se desató en plena calle.
En las imágenes se puede observar como el atacante golpeó a Pires con el filo de una botella rota, provocándole una herida gravísima en el antebrazo derecho.
Familiares y vecinos trasladaron a la víctima de urgencia al Hospital Presidente Néstor Kirchner, pero los médicos no lograron salvarlo debido a la gravedad del corte, que habría afectado una arteria.
Efectivos de la Comisaría Segunda Sur, junto a personal de la DDI y del área de Inteligencia Criminal trabajaron en el caso.
La causa quedó en manos del fiscal Carlos Adrián Arribas, de la Unidad Funcional Temática de Homicidios de La Matanza.

