Llegó diciembre, afamado mes de fiestas, celebraciones, graduaciones y despedidas de año. En virtud de ello, EL NORTE realizó un relevamiento sobre las diferentes opciones presentes en el mercado nicoleño para vestir acorde a la ocasión. Entre ellas, existe la posibilidad de comprar nueva indumentaria, elegir la tela y enviar a confeccionar la prenda con una modista, e incluso, alquilar o comprar usados.

De la redacción de EL NORTE
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Arribado el último mes del año, los motivos para festejar parecen reunirse al mismo tiempo. Desde graduaciones, casamientos y cumpleaños, pasando por las tradicionales celebraciones de Navidad y Año Nuevo, hasta despedidas y bienvenidas de año.
Surge entonces la duda acerca de qué vestir en cada ocasión, y si realmente es conveniente ir en búsqueda de nuevos y diferentes looks.
Este medio realizó averiguaciones para proveer un panorama aproximado sobre cuánto cuesta vestir de gala actualmente. Es menester aclarar que todos los precios expuestos se tratan de ‘valores promedio’ en efectivo, consultados en sitios web y comercios de la ciudad. Además, tanto la calidad como las marcas pueden influir directamente en el mismo.
De estreno
Si de un evento formal se habla, varias son las opciones de indumentaria que pueden barajarse. Entre ellas, puede mencionarse inicialmente la opción de comprar un traje o vestido de estreno para el evento en especial.
En el caso de los varones, el ambo –saco, camisa, pantalón y corbata o moño– puede costar desde $35.000 hasta $80.000. Desde ya, siempre existe la posibilidad de sumar medias y cinto al outfit. Cuanto más ‘delicada’ sea la tela o de renombre la etiqueta, el precio sube.
En el caso de las mujeres, los vestidos –indiferentemente largos o cortos– comienzan en $9.000 y pueden llegar a los $100.000. Actualmente se encuentran muy de moda los vestidos asimétricos y de colores vivos. Aunque el color negro siempre va a tener un lugar asegurado en el placard de todos, la llegada de la estación veraniega trae consigo gran variedad de colores en las prendas. Igualmente el salir de los clásicos, en general, es una decisión que no se toma tan fácilmente, dado que es más difícil para repetir en otro evento si el grupo invitado es similar.
Por otro lado, el precio total podría encarecerse si se decide sumar bijouterie como aros, pulseras y anillos, o incluir zapatos nuevos, maquillaje y un peinado especial.
Alquilar o comprar usados
Otras alternativas de ‘segunda mano’ son recurrir al alquiler de la prenda, o a la compra de aquella ya utilizada por otra persona. Ambas constituyen opciones más económicas tenidas en cuenta fundamentalmente por los defensores del “son unas horas, y no lo usás nunca más”. Asimismo, son acciones amigables con el medioambiente, ya que favorecen al reciclaje y reúso de la ropa.
Gran cantidad de personas publican sus prendas de fiesta usadas en las redes sociales como por ejemplo Facebook, particularmente en la sección de ‘marketplace’.
En el caso de los varones, los precios del alquiler de trajes completos rondan los $15.000 y $30.000. Por su parte los usados arrancan en $8000.
Y en el caso de las mujeres, el alquiler puede llegar a costar entre $25.000 y $40.000. Y los usados comienzan en $20.000.
Desde ya el precio siempre va a depender del criterio de cada dueño de la prenda. Pueden cobrarlo muy costosamente por su calidad o valor afectivo, o muy rebajado porque desean ‘quitárselos de encima’.
Sin embargo, en el caso de los alquileres puntualmente se debe prestar atención en las condiciones preestablecidas de arrendamiento, en relación con el cuidado de la prenda. Debido a la responsabilidad que puede conllevar su resguardo y limpieza.
Confeccionar
La última opción es comprar la tela adecuada para el traje o vestido, y encomendar el confeccionado a un modista o modista. Aquí el valor total de la prenda va a depender, por un lado, del costo de la cantidad de metros de tela que se necesiten –de acuerdo a la necesidad– y por el otro lado, del precio que el modisto o modista disponga para llevar a cabo el trabajo.
Todo valor siempre dependerá de la calidad y cantidad de la tela, pero el precio del metro comienza en $1800 y pueden llegar a los $10.000. Un vestido largo promedio puede requerir entre dos y cinco metros de tela. Y por otro lado, una modista también promedio puede llegar a cobrar $50.000 por la confección.
Según comentaban en las retacerías, los clientes suelen llevar telas como el satén, seda, gasas con flores o pedrería, lycra con lurex (brillos) o paiette (con lentejuelas) para los eventos de gala.

