En febrero de 2026, una familia tipo (cuatro integrantes) en Argentina necesitó $1.397.672 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no ser considerada pobre, según el Indec. Para alcanzar ese número, un repartidor de aplicación necesita realizar –en promedio– 37 viajes diarios. ¿Cuántos días trabajan? ¿Cómo se calcula el cobro por viaje? ¿Llegan?

De la Redacción de EL NORTE
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El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que, durante febrero de 2026, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó ingresos por $1.397.672 para no caer bajo la línea de pobreza. Este valor corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), que mide el total de las necesidades básicas de un hogar y registró un aumento mensual del 2,7%.
Por otro lado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de la indigencia al medir exclusivamente el costo de los alimentos esenciales, subió un 3,2% en el mismo período. De esta manera, el mismo grupo familiar requirió de $644.088 solo para cubrir sus necesidades alimentarias básicas para subsistir.
Un dato clave del informe es la disparidad entre el aumento de las canastas y el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Si bien la suba del 2,7% de la CBT estuvo por debajo de la inflación general de febrero, que fue del 2,9%, la canasta alimentaria (CBA) superó ese promedio con su incremento del 3,2%.
En el análisis acumulado de 2026, la tendencia es más preocupante: mientras que la inflación acumulada es del 5,9%, la Canasta Básica Total subió un 6,8% y la Alimentaria un 9,3%. Esto confirma que los productos de primera necesidad, los que más consumen los sectores vulnerables, están aumentando a un ritmo mayor que el resto de los precios de la economía.
No obstante, el Gobierno destaca una tendencia a la desaceleración. La CBT pasó de subir un 4,1% en diciembre y un 3,9% en enero, al mencionado 2,7% en febrero. En este contexto, el ministro de Economía sostuvo que el país atraviesa un “proceso de corrección de precios relativos”.
En ese marco, los trabajos que funcionan de manera dinámica, como por ejemplo ser repartidor de aplicación, necesitan realizar un promedio de 37 viajes por día para alcanzar el número definido por el Indec. Sin embargo, no es tarea sencilla y hay un crecimiento en la cantidad de nicoleños que salen a “cadetear”, lo cual dificulta la tarea.
Los viajes
EL NORTE dialogó con varios repartidores, quienes explicaron el funcionamiento de la única aplicación de cadetería que funciona en nuestra ciudad. Concretamente, por viaje se les paga un monto de $1500 dentro de lo que se considera como centro. Sin embargo, este número varía debido a diferentes factores.
Por kilómetro recorrido, se les paga un porcentual al número mencionado anteriormente. Por lo tanto, hay viajes que generan un ingreso de $2000 a $2500. A cada uno también se le agrega el plus de la demanda: cuantas más solicitudes hay, más se encarece el servicio. Esto suele suceder en casos de lluvia o nocturnidad.
Los fines de semana también es notorio el cambio. Según manifestaron conductores locales de la aplicación, hay viajes que escalan hasta los $3000 de base. Es aquí donde se hace la diferencia para poder llegar a fin de mes.
El cálculo de la cantidad de viajes necesarios se hizo en función del valor promedio mínimo de $1500. Si se multiplica por 37 por día, por 25 días trabajados, da justo el valor de la canasta básica familiar. Sin embargo, hay quienes optan por trabajar todos los días, otros solamente de noche y algunos lo usan de complemento los fines de semana.
Crecimiento de cadetes
Otro dato que marcaron quienes están en el rubro hace bastantes años fue el gran crecimiento en la cantidad de cadetes que circulan en la calle. “Hay muchos nuevos que dificultan poder agarrar más viajes. Muchos incursionando, otros porque realmente lo necesitan para complementar; hay algunos que te dicen que lo hacen solo por un mes para pagar algo; hay de todo. Esto nos afecta a los que vivimos de cadetear”, afirmó uno de los consultados.
“Esto lo notamos mucho por la mañana. La otra vez estuve dos horas esperando para hacer un viaje, por la cantidad de cadetes que había y la poca demanda. Así que me fui a mi casa y lo consideré como día perdido. A la noche lo recuperás si tenés suerte, pero a veces no se puede”, agregó.

