El corte dejó sin electricidad a todo el país y activó protocolos de emergencia para restablecer el servicio en medio de una prolongada crisis energética.

Cuba sufrió este lunes un nuevo apagón generalizado luego de una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional, que dejó sin suministro eléctrico a todo el país. Se trata del sexto corte de estas características registrado en los últimos dieciocho meses.
La estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó la interrupción del servicio y anunció la activación de protocolos de emergencia para intentar restablecer el sistema.
“Ocurrió una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional. Comienzan a implementarse los protocolos de restablecimiento”, comunicó la UNE en su cuenta oficial en X.
El organismo estatal advirtió que la normalización del suministro podría demorar varias horas debido al estado de la infraestructura energética y a la magnitud de las averías registradas en el sistema.
La interrupción del servicio se produce en un contexto de agravada crisis energética que el país atraviesa desde mediados de 2024. Más temprano, la propia Unión Eléctrica había estimado que el 62 % del territorio quedaría sin electricidad durante el horario de mayor demanda.
Según esas previsiones, la brecha entre generación y consumo alcanzaría un déficit de 1.930 megavatios. De una demanda máxima estimada en 3.150 MW, el sistema solo contaría con 1.220 MW disponibles para abastecer el consumo.
Gran parte de la infraestructura energética de la isla presenta un elevado nivel de deterioro y funciona con interrupciones frecuentes por averías o por trabajos de mantenimiento prolongados.
Actualmente, nueve de las dieciséis unidades termoeléctricas que integran el sistema nacional se encuentran fuera de servicio. Estas plantas representan cerca del 40 % de la generación eléctrica del país, por lo que su paralización limita la capacidad del sistema para cubrir la demanda.
Los cortes de electricidad se han intensificado desde 2022. Además, se han convertido en uno de los principales factores de presión sobre la vida cotidiana y la actividad económica en la isla.
El pasado 7 de marzo, un déficit energético provocó que cerca del 68 % del país quedara sin electricidad de forma simultánea, una de las mayores afectaciones registradas en los últimos años.
El sistema eléctrico cubano depende en gran medida de plantas termoeléctricas antiguas y del suministro de combustibles importados para sostener la generación. La combinación de infraestructura envejecida, escasez de recursos para mantenimiento y limitaciones en el abastecimiento de combustibles ha reducido progresivamente la capacidad operativa del sector.
La frecuencia de los apagones genera dificultades para el funcionamiento de hospitales, escuelas, industrias y otros servicios esenciales.
“Llevamos días sin corriente, no podemos trabajar ni conservar los alimentos”, expresó una residente de La Habana.
En paralelo, el aumento de los precios internacionales del petróleo, impulsado por la inestabilidad en Medio Oriente, agrega presión sobre la capacidad de Cuba para acceder a fuentes de energía en el mercado global.
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