Daniela Arndt, infectóloga del San Felipe: “Las cifras de sífilis en San Nicolás son moderadamente altas pero bastante estables”

LOS CASOS VIENEN EN AUMENTO DESDE 2018

La infectóloga del Hospital San Felipe, Dra. Daniela Arndt, afirmó que la mayor incidencia de la enfermedad se da en jóvenes adultos sexualmente activos y, en relación al género, los datos nacionales recientes muestran mayor notificación en mujeres en edad reproductiva. Según el servicio de Epidemiología y Estadística del nosocomio local hubo un leve incremento de casos notificados en abril y junio de 2025 en relación al mismo periodo 2024; mientras que en el resto de los meses las cifras se mantuvieron estables.

El tamizaje sistemático (especialmente en embarazadas), la búsqueda activa en poblaciones de riesgo y las pruebas rápidas en atención primaria ayudan a detectar rápidamente y a cortar la cadena de transmisión.

De la Redacción de EL NORTE
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Preocupa el avance de la sífilis en el país y en la provincia de Buenos Aires. El último Boletín Epidemiológico Nacional informó que en 2024 se registraron más de 36.900 casos, cifra que casi se repitió entre enero y octubre de 2025. El aumento respecto de años anteriores confirma una tendencia que se mantiene desde hace más de una década y que tiene mayor impacto en jóvenes de 15 a 39 años.

La provincia de Buenos Aires integra la región con mayor volumen de diagnósticos, lo que llevó al refuerzo de estrategias de prevención, actualización de protocolos y distribución de pruebas rápidas en los municipios.

“Los casos de sífilis vienen en aumento desde 2018 aproximadamente. Durante los 2 años de pandemia hubo una caída abrupta de las cifras ya que la gente no iba a consulta y la accesibilidad a la atención primaria de la salud era bajísima. En 2022, cambia la forma de monitorear los casos y eso coincide con una mayor claridad numérica y un incremento de los casos notificados, siempre teniendo en cuenta que se notifican sospechas y confirmados”, comentó a EL NORTE la infectóloga del Hospital San Felipe, Dra. Daniela Arndt.

Como médica tratante y notificante en forma directa al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS), la profesional consideró que “las cifras se encuentran bastante estables y moderadamente altas, en coincidencia con la tendencia nacional”; aunque reparó que en nuestra ciudad deben ser interpretadas con cautela, “ya que nuestro sistema de gestión de historias clínicas no está unificado con el municipal, y no podemos visualizar en sistemas las notificaciones de entes municipales, y me animaría a decir, a la vez, que hay posiblemente una brecha en la notificación en efectores privados (laboratorios y consultorios)”.

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Estadísticas locales

Según datos estadísticos del servicio de Epidemiología y Estadística del Hospital San Felipe, a cargo de la Dra. Julieta Reynoso, médica especialista en Epidemiología, se registró a nivel local un leve incremento de casos notificados de sífilis, por ejemplo, en abril y junio de 2025 en relación al mismo periodo 2024; mientras que en el resto de los meses las cifras se mantuvieron relativamente estables.

En cuanto al rango etario más afectado, a nivel nacional los boletines epidemiológicos indican que la carga mayor está en el rango de los 15–39 años, con pico en 20–24 años. “En la práctica hospitalaria local es habitual ver un patrón similar: mayor incidencia en jóvenes adultos sexualmente activos. Y, en relación al género, los datos nacionales recientes muestran mayor notificación en mujeres en edad reproductiva, en parte por mayor captación por controles prenatales. Este mismo patrón se respeta en nuestra ciudad”, explicó la Dra. Arndt.

La especialista indicó, además, que los factores principales de riesgo de transmisión sexual de Treponema pallidum, productor de la sífilis, son los mismos que para el resto de las infecciones de transmisión sexual:

  1. Relaciones sexuales sin preservativo (principal factor).
  2. Múltiples parejas sexuales o parejas concurrentes.
  3. Redes sexuales de alta prevalencia (p. ej. ciertos subgrupos o circuitos de contacto).
  4. Pruebas y diagnóstico insuficientes (baja cobertura de tamizaje, es decir, no se solicitan serologías en los controles de salud de rutina, no hubo campañas en los últimos años; así como el uso de drogas/alcohol que incrementa prácticas sexuales de riesgo y reduce el uso de barreras.
  5. Falta de tratamiento oportuno de parejas (no tratar contactos mantiene la cadena).
    La circunstancia socioeconómica influye indirectamente: a mayor pobreza, menor acceso a servicios de salud, menor educación en salud sexual, precariedad laboral y movilidad pueden aumentar la vulnerabilidad y retrasar el diagnóstico/tratamiento. Pero la sífilis circula en todos los estratos socioeconómicos, por lo que la relación de incremento de riesgo y retardo en el acceso, no es una obligación exclusiva de la condición socioeconómica.

Prevención y tratamiento

Dentro de la prevención primaria, el uso correcto y consistente de preservativos es la principal medida individual para evitar la sífilis. La educación sexual y campañas dirigidas a jóvenes; el acceso a servicios amigables son formas de informar y prevenir.

Por otro lado, el tamizaje sistemático (especialmente en embarazadas), la búsqueda activa en poblaciones de riesgo y las pruebas rápidas en atención primaria ayudan a detectar rápidamente y a cortar la cadena de transmisión.

En caso de ya haber contraído la enfermedad, el tratamiento de primera línea es la penicilina benzatínica, no registrando fallos terapéuticos (a menos que el tratamiento sea interrumpido), y los servicios sanitarios cuentan con alternativas en casos de alergias.

“El tratamiento varía en la cantidad de dosis según la forma clínica de la infección: en las sífilis primaria/secundaria/latente reciente 1 dosis única de penicilina benzatínica es suficiente; en la sífilis latente tardía o desconocida se aplican 3 dosis (1 x semana)”, detalló la infectóloga.

Al tiempo que advirtió: “No tratar la infección genera progresión de la misma y puede llegar a afectar corazón, cerebro, médula espinal, además de generar un estado de vulnerabilidad ante el resto de las enfermedades. En las mujeres gestantes, la infección puede generar desde abortos, muerte fetal, hasta parto prematuro y sífilis congénita (daño neurológico, auditivo, óseo y otras secuelas en el recién nacido)”.

Los equipos de salud destacan que la sífilis no genera inmunidad, por lo que los controles periódicos y el acceso frecuente al testeo resultan claves para evitar reinfecciones y detectar casos a tiempo.

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