Delcy Rodríguez habló con Petro tras operativo de EE.UU.

Caracas denuncia una “agresión criminal” y busca apoyos regionales

Delcy Rodríguez en contactos diplomáticos tras operativo de Estados Unidos en Venezuela

NewsITe

La presidenta encargada del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, confirmó que mantuvo un diálogo directo con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en medio de una escalada de tensión diplomática tras un operativo de Estados Unidos que Caracas califica como una “agresión criminal, ilegal e ilegítima” contra la República Bolivariana de Venezuela.

Según detalló la funcionaria, las conversaciones se llevaron a cabo el viernes 9 de enero de 2026 y formaron parte de una ronda de contactos telefónicos con los mandatarios de Brasil, Colombia y España. El objetivo central fue exponer la visión del gobierno venezolano sobre los hechos del 3 de enero, jornada en la que, de acuerdo con la versión oficial, se habría producido un bombardeo sobre Caracas y la posterior detención de Nicolás Maduro por parte de autoridades estadounidenses.

– Publicidad –

En un comunicado difundido por Caracas, Rodríguez precisó que el intercambio con Petro se dio en el marco de esa “grave agresión criminal” y subrayó que Colombia integra el grupo de países con los que Venezuela busca sostener canales abiertos de comunicación política y diplomática. En ese sentido, insistió en que la respuesta oficial a Washington se mantendrá en el terreno de la diplomacia y no en el militar.

“Reafirmé que Venezuela continuará enfrentando esta agresión por la vía diplomática”, sostuvo la presidenta encargada, al tiempo que reveló que se evalúa la recepción de una comisión estadounidense con miras a explorar un eventual restablecimiento de relaciones formales con Washington, hoy reducidas al mínimo tras años de tensión política y sanciones económicas.

Apoyos de Brasil, España y rol mediador de Catar

De acuerdo con la revista Semana, en las comunicaciones con Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Pedro Sánchez (España) también se habló de avanzar en una agenda de cooperación bilateral más amplia, basada en el respeto a la soberanía de los Estados y en mecanismos de diálogo político. En el caso colombiano, ese diálogo ocurre en un contexto regional atravesado por tensiones y por el interés de Bogotá en sostener puentes con Caracas pese a los cambios de gobierno y de clima político en la región.

Rodríguez expresó además su agradecimiento a los presidentes de Brasil y España por las posiciones que, según el Ejecutivo venezolano, respaldan la denuncia de violación del derecho internacional. Esos mensajes se suman a otros contactos diplomáticos mantenidos por la dirigencia chavista en los últimos días, con el objetivo de recabar apoyos y evitar un mayor aislamiento internacional.

En un segundo comunicado oficial, la dirigente venezolana destacó el papel del emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, a quien agradeció su “disposición a contribuir a la construcción de una agenda de diálogo entre Estados Unidos y Venezuela”. Doha viene cumpliendo desde hace años un rol de mediador discreto en las conversaciones entre ambos países, sobre todo en momentos de crisis política o definiciones sobre sanciones económicas y el mercado energético.

Estados Unidos debate el futuro de Venezuela y su petróleo

Mientras Caracas impulsa su ofensiva diplomática, en Washington también se multiplican los gestos y definiciones. El mismo 9 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump encabezó en la Casa Blanca una reunión con ejecutivos de grandes compañías petroleras para analizar el escenario político y económico en Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro del poder y el posible regreso de inversiones privadas al país caribeño.

Durante ese encuentro, Trump fue consultado sobre si priorizaba “estabilidad” o “democracia” en Venezuela. El mandatario respondió que, para él, “quizás estamos hablando de la misma cosa. Para mí es casi lo mismo”, y añadió que, con el tiempo, el país sudamericano avanzará hacia un esquema democrático. En paralelo, se discutieron las condiciones para un eventual retorno de petroleras internacionales a un mercado que fue nacionalizado en 1976 y endureció sus reglas con la llegada del socialismo bolivariano bajo Hugo Chávez.

En ese contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, describió un escenario de transición en tres etapas: primero, estabilización económica; luego, una apertura política que incluya la liberación de presos; y finalmente, una transformación institucional más profunda. Estos planteos sirven de telón de fondo a los contactos encarados por Delcy Rodríguez con Colombia y otros países, en un tablero regional y global que vuelve a poner a Venezuela en el centro del debate geopolítico.

“Venezuela continuará enfrentando esta agresión por la vía diplomática”, reiteró Delcy Rodríguez, mientras crece la presión internacional y se discute el rol del petróleo y la estabilidad política en el futuro inmediato del país.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -