El Senasa confirmó la presencia del virus en aves de traspatio destinadas a consumo doméstico. Activaron protocolos sanitarios y medidas de prevención para evitar la propagación.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó en las últimas horas la detección de casos de influenza aviar en las ciudades bonaerenses de Chascomús y Mar del Plata. En ambos casos, el virus se identificó en aves de traspatio, es decir, animales criados de manera doméstica para consumo personal.
En Chascomús, el foco se detectó en un grupo reducido de aves ubicadas en una quinta privada que no desarrolla actividades comerciales. Según el reporte oficial citado por El Cronista, el hallazgo se produjo luego de que la zona se encontrara bajo alerta epidemiológica tras confirmarse un caso en la localidad de Ranchos la semana pasada.
Ese contexto permitió una detección temprana del virus y la activación inmediata de los protocolos sanitarios correspondientes.
En Mar del Plata, el organismo sanitario nacional confirmó la presencia del virus mediante un diagnóstico de laboratorio que detectó una muestra “altamente patógena (IAAP) H5” en gallinas y patos en un predio ubicado en la ciudad.
Tras la confirmación del caso, el Senasa delimitó un área de prevención alrededor del foco e inició las tareas previstas en su plan de contingencia. Estas acciones incluyen medidas de biocontención, vigilancia epidemiológica y control sanitario para evitar la diseminación del virus.
El organismo también realizó una evaluación del área geográfica delimitada y confirmó que no existen granjas comerciales en las proximidades del brote ni dentro del perímetro establecido.
Recomendaciones para evitar la propagación
Aunque la influenza aviar no se transmite a los seres humanos a través del consumo de carne aviar o subproductos como huevos, las autoridades recomiendan adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de propagación del virus.
Entre las pautas indicadas se encuentra evitar el contacto directo con aves silvestres, aves de corral o mamíferos marinos que presenten signos de enfermedad o se encuentren muertos.
También se aconseja no tocar superficies que puedan estar contaminadas con saliva, mucosidad o heces de aves. En zonas rurales o áreas afectadas, se recomienda pasear a los perros con correa para evitar el contacto con animales silvestres.
En el caso de los propietarios de aves de traspatio, el Senasa indicó que deben mantener los animales en espacios protegidos y cerrados que impidan el contacto con aves silvestres.
Además, se recomienda utilizar ropa y calzado exclusivo para el manejo de los animales, higienizar y desinfectar periódicamente las instalaciones y restringir el acceso de aves silvestres a las fuentes de agua y alimento.
Las autoridades sanitarias también sugieren reforzar el lavado frecuente de manos con agua y jabón, ventilar los ambientes y evitar compartir cubiertos o vasos.
Si bien no existe una vacuna específica contra la influenza aviar, se recomienda a los grupos de riesgo mantener actualizado el calendario de vacunación antigripal anual.

