Un ataque misilístico iraní se dirigió hacia Dimona, región clave en Israel por su infraestructura nuclear. Fue como represalia al bombardeo contra instalaciones iraníes en Natanz, en un contexto de creciente escalada.

Dimona, ciudad que alberga el Centro de Investigación Nuclear del Néguev, fue alcanzada por proyectiles lanzados por Irán, según informaron medios nacionales. El hecho elevó la tensión en el sur de Israel ante la preocupación por la seguridad de la infraestructura vinculada al desarrollo nuclear.
En la zona se recuperaron fragmentos que corresponden tanto a misiles iraníes como a componentes de sistemas de defensa antimisiles utilizados para interceptar los ataques, de acuerdo con lo detallado por esos mismos reportes.
Un punto estratégico en la disputa nuclear
Dimona ocupa un rol central para Israel, ya que allí funciona la principal instalación nuclear del país, destinada al enriquecimiento de uranio. Aunque las autoridades israelíes no han confirmado oficialmente la existencia de un arsenal nuclear, la prensa local señala a este centro como eje de su capacidad en esa materia.
Por ese motivo, la ciudad se consolida como un punto de alto interés estratégico en el contexto del conflicto.
Un ataque en el marco de la escalada
El impacto en Dimona se produjo horas después de un bombardeo contra la instalación iraní de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan, ubicada en Natanz.
Esa acción previa expuso el nivel de escalada entre ambos países, que mantienen una rivalidad prolongada atravesada por la desconfianza respecto a sus respectivos programas nucleares, según indicaron los medios nacionales.

