Docentes y no docentes de la regional local de la UTN estiman que la adhesión al paro de mañana promediará el 90 por ciento

Fagdut calcula un acatamiento de entre el 70 y el 90 por ciento en nuestra ciudad, en tanto que Aputn espera que ronde el 98. El sector analiza y define nuevas medidas de fuerza. “La situación es cada vez más difícil, ya nadie llega a fin de mes”, expresaron a EL NORTE desde la Asociación del Personal de la Universidad Tecnológica Nacional.

De la Redacción de EL NORTE
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Docentes y personal no docente de la Universidad Tecnológica Nacional paran este viernes en defensa de la educación pública, por reclamos salariales y el efectivo cumplimiento de la ley de Financiamiento. La medida afectará a la regional San Nicolás dado que incluye las actividades en las 30 facultades que tiene la UTN a lo largo y ancho del país y en el Instituto Nacional Superior del Profesorado Técnico, también dependiente de esta casa de estudios. Los sindicatos locales estiman una adhesión cercana al 80 por ciento. Fagdut calcula un acatamiento de entre el 70 y el 90 por ciento en nuestra ciudad, en tanto que Aputn espera que ronde el 98.

Asimismo, el sector analiza nuevas medidas de fuerza. La Asociación ya tiene definido una nueva huelga para el 23 de abril.

La huelga forma parte de un plan de lucha que los gremios vienen desarrollando desde el comienzo del ciclo lectivo. El conflicto que enfrenta al Gobierno nacional con el sistema de educación superior por los recortes del presupuesto se hace sentir otra vez en las aulas y en lo administrativo también.

“Se espera una adhesión del 98 por ciento, como en el último paro, sólo estará el personal de la guardia patrimonial. La situación es cada vez más difícil para todos los no docentes. Ya nadie llega a fin de mes. La facultad sigue con la ayuda de las empresas que nos apoyan y gracias a la gestión actual”, expresaron a EL NORTE desde la Asociación del Personal de la UTN.

Pérdida salarial del 50 por ciento

De acuerdo a las estadísticas del sindicato docente, se destaca un dato central: la pérdida extrema del valor real del salario. Los representantes gremiales subrayan que hoy los trabajadores del sector cobran «la mitad» de lo que cobraban en 2023. Desde entonces, los pocos incrementos otorgados de forma unilateral por el Ejecutivo han quedado sistemáticamente por debajo de la línea del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Este retroceso del 50% en la capacidad de compra sitúa a gran parte del cuerpo docente por debajo de la canasta básica.

“Un docente para trabajar en la universidad tiene que tener un título de grado, tiene que tener muchas veces un posgrado, son docentes de años, de trayectoria. Y realmente con el sueldo, es increíble”, sostuvo la presidenta de la Federación Gremial de Docentes de la Universidad Tecnológica (FAGDUT), Daniela Díaz.

Renuncias masivas

Según marcan a nivel central, la universidad tecnológica es una de las facultades más afectadas por el deterioro del salario docente. En todo el país, unos mil profesores renunciaron o pidieron licencia sin goce de sueldo para concentrar su tarea en el sector privado.

Los bajos salarios provocaron la desvinculación de cientos de docentes. “Casi mil docentes han dejado las aulas de la Universidad a nivel país”, aseguró Díaz.

La situación comienza a impactar en el desarrollo de las cursadas y en la continuidad de varias carreras. Según el relevamiento difundido por el sindicato, la pérdida del poder adquisitivo generó una ola de renuncias. La falta de reemplazos ya provoca complicaciones en la planificación académica y pone en riesgo el dictado normal de clases en sedes regionales. Desde el gremio sostienen que el deterioro de los ingresos empuja a los profesores a buscar empleo en el sector privado o abandonar la actividad académica. La problemática impacta especialmente en áreas técnicas y de ingeniería, donde la competencia con el mercado laboral privado es mayor y los salarios universitarios quedaron rezagados. Esto dificulta no solo sostener planteles actuales, sino también incorporar nuevos profesionales.

En nuestra ciudad, desde el sindicato explicaron en diálogo con EL NORTE, que el éxodo docente no es marcado justamente debido a que los profesores tienen esta tarea como segundo trabajo, “o sea que no dependen de ese sueldo para sobrevivir”.

Ante este panorama, anticipan que el éxodo docente podría agravarse si no se reabren las negociaciones salariales, no se actualiza el presupuesto universitario y el Gobierno continúa sin respetar los fallos judiciales que lo obligan a cumplir la Ley de Financiamiento Universitario y recomponer sueldos en línea con la inflación acumulada.

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