Será del 10% y la menor alícuota dentro de las anunciadas por Donald Trump, que entrarán en vigencia dentro de pocas horas.

A partir de esta medianoche, todos los productos que ingresen a Estados Unidos pagarán un arancel mínimo del 10%, incluidos el acero y el aluminio provenientes de Argentina. La medida, impulsada por el presidente Donald Trump, forma parte de un nuevo esquema de aranceles recíprocos generalizados que regirá para todos los socios comerciales del país norteamericano.
Esta decisión impactará directamente sobre las exportaciones argentinas, que actualmente gozan de aranceles mucho más bajos en varios rubros. El nuevo piso impositivo pone en duda la sostenibilidad de muchos productos nacionales en el mercado estadounidense.
Esta decisión va de la mano con la alianza comercial prevista por ambos mandatarios a principios de marzo. Con esta realidad, Argentina podría posicionarse como socio comercial directo, incrementando las ventas y ganancias teniendo en cuenta los porcentajes que manejan otros paises de la lista.
Trump busca mayor recaudación y equilibrio en el comercio exterior
Al anunciar el nuevo esquema, Trump sostuvo que la medida apunta a hacer de Estados Unidos “un gran país nuevamente”. Además, remarcó que busca generar empleo, atraer empresas al territorio nacional y eliminar barreras comerciales.
El aumento de aranceles también desató una guerra comercial con otras potencias económicas como China, la Unión Europea, Japón, India, Brasil, Canadá y México. Estos países ya anunciaron que tomarán medidas similares para proteger sus propias industrias. El objetivo final de la administración estadounidense es equilibrar las condiciones de acceso a los mercados internacionales y fortalecer la economía interna.
Las exportaciones argentinas quedan en desventaja
Un informe reciente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) destacó las diferencias arancelarias entre ambos países. Por ejemplo, Argentina impone un 16% a los alimentos importados, mientras que Estados Unidos aplica solo un 4,6%. En productos químicos e industriales, la diferencia es del 8,1% frente al 0,3%. Para los plásticos, Argentina cobra un 11% y EE.UU. apenas un 1,4%. En textiles, la brecha es aún mayor: 20,9% contra 6,1%. En metales, el país sudamericano impone un 13,7%, mientras que el norteamericano apenas llega al 0,2%.
Con este nuevo escenario, sectores exportadores argentinos temen perder competitividad frente a otros mercados. La medida podría obligar a revisar acuerdos bilaterales o buscar nuevas estrategias para mantener las ventas externas. Mientras tanto, crecen las expectativas por una posible respuesta diplomática del gobierno argentino.

