El Gobierno refuerza la oferta energética ante la falta de lluvias
NewsITe
En medio de la preocupación por la prolongada sequía que afecta a las cuencas hidrográficas de Ecuador, el Ministerio de Ambiente y Energía informó que durante 2025 se logró recuperar 250,1 megavatios (MW) para el sistema eléctrico nacional y que, de mantenerse el cronograma oficial, en 2026 se añadirán otros 154,46 MW. El objetivo es reforzar la seguridad energética y evitar nuevos episodios de cortes prolongados como los registrados en 2024.
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La falta de lluvias ha impactado con fuerza en los embalses que alimentan a las principales centrales hidroeléctricas del país. Uno de los casos más críticos es el del embalse de Mazar, el segundo más grande del sistema y pieza clave para la matriz energética ecuatoriana. Este reservorio alcanzó recientemente los 2.136 metros sobre el nivel del mar, apenas diecisiete metros por debajo de su cota máxima de 2.153 metros, una señal de alarma que las autoridades siguen de cerca.
Pese a este escenario, la ministra Inés Manzano descartó que exista riesgo inminente de apagones masivos. Recordó que en 2024 el país llegó a sufrir cortes de hasta catorce horas diarias en varias zonas, producto de la combinación entre la sequía y la falta de inversiones previas en el mantenimiento de las centrales termoeléctricas. En esta oportunidad, sostuvo, se trabaja con mayor previsión y se han puesto en marcha proyectos de recuperación de capacidad instalada.
Entre las medidas más recientes se destaca la reactivación de la central termoeléctrica Álvaro Tinajero, con una capacidad de 30 MW y ubicada en Guayaquil, que volvió a operar tras ocho años de estar fuera de servicio. El proceso de rehabilitación comenzó en marzo de 2025 y contempló el desmontaje, revisión y montaje mecánico completo de la turbina. Las pruebas comenzaron el 13 de diciembre y demandaron una inversión cercana a los 6 millones de dólares.
Dependencia hidroeléctrica y necesidad de diversificar
Actualmente, cerca del 72 % de la generación eléctrica de Ecuador proviene de centrales hidroeléctricas. Este alto grado de dependencia del régimen de lluvias hace que fenómenos como la sequía de 2024 expongan las vulnerabilidades del sistema. Por eso, el Gobierno busca acelerar la recuperación de parques termoeléctricos y avanzar en una matriz más diversificada que incluya, además, fuentes renovables no convencionales.
- Recuperación de 250,1 MW en 2025 para el sistema eléctrico nacional.
- Proyección de sumar otros 154,46 MW en 2026, según el cronograma oficial.
- Reactivación de la central Álvaro Tinajero en Guayaquil tras ocho años de inactividad.
- Inversión aproximada de 6 millones de dólares en trabajos de rehabilitación.
“No prevemos apagones como los que se vivieron en 2024, pero seguimos monitoreando de cerca la situación hídrica y avanzando con la recuperación de capacidad instalada”, afirmó la ministra Inés Manzano.
Las autoridades insisten en que el refuerzo térmico es una respuesta de corto y mediano plazo frente a la emergencia hídrica, mientras se evalúan alternativas para disminuir la exposición del país a los vaivenes climáticos. En paralelo, especialistas del sector energético advierten que la clave será sostener un plan continuo de inversiones en mantenimiento y modernización de centrales, tanto hidroeléctricas como termoeléctricas, para garantizar un suministro estable y confiable a la industria y a los hogares ecuatorianos.

