La Casa Blanca reconoció avances importantes en las negociaciones, pero advirtió que serán necesarias nuevas rondas de diálogo. Delegaciones de ambos países ya alcanzaron consenso sobre los términos esenciales del pacto.

Estados Unidos confirmó este martes que persisten puntos sensibles por resolver antes de alcanzar un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, aunque la Casa Blanca aseguró que los aspectos conflictivos “no son insuperables”. Según expresó la secretaria de prensa Karoline Leavitt en su cuenta de X, “Estados Unidos ha logrado avances enormes hacia un acuerdo de paz”, pero aún quedan “detalles delicados” que deben resolverse en reuniones adicionales con las delegaciones involucradas.
Las negociaciones recobraron impulso en los últimos días. El secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscoll, mantuvo encuentros clave con funcionarios rusos en Abu Dhabi entre el lunes y martes, según confirmó su portavoz, el teniente coronel Jeff Tolbert, en declaraciones citadas por Reuters y ABC News. El fin de semana previo, Driscoll también se reunió en Ginebra con representantes del gobierno ucraniano.
Los términos principales ya fueron aceptados por Ucrania
Un alto funcionario estadounidense consultado por ABC News aseguró que las delegaciones de Estados Unidos y Ucrania consensuaron los puntos esenciales del borrador. “Los ucranianos han aceptado el acuerdo de paz”, señaló la fuente, que precisó que solo restan definir detalles de menor alcance.
El documento, originalmente compuesto por 28 puntos, fue reducido a 19 tras las reuniones en Ginebra, eliminando exigencias como la amnistía por crímenes cometidos durante la guerra y la reducción del tamaño de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Tolbert afirmó que Driscoll mantiene “estrecha sincronización” con la Casa Blanca y otras agencias del gobierno estadounidense, y destacó un “optimismo moderado” por los avances. Sin embargo, tanto funcionarios ucranianos como norteamericanos admitieron discrepancias sobre aspectos centrales del plan, lo que genera preocupación en Kiev ante la posibilidad de presiones para aceptar condiciones favorables al Kremlin.
La posición de Zelensky y el contexto político en Ucrania
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, afirmó el lunes por la noche que “aún queda trabajo por hacer” sobre el borrador revisado, aunque reconoció que el texto incluye “algunos puntos correctos” tras las conversaciones desarrolladas en Suiza. Zelensky adelantó que abordará personalmente con el presidente Donald Trump los aspectos más sensibles del acuerdo.
Ni Ucrania ni Rusia confirmaron oficialmente la participación de sus delegaciones en los encuentros de Abu Dhabi, según indicaron Reuters y ABC News.
El frente militar continúa crítico. Kiev volvió a ser blanco de misiles y drones rusos, con un saldo de al menos seis personas fallecidas y daños en infraestructura eléctrica y de calefacción. La presión política sobre Zelensky se intensifica tras la renuncia de dos ministros por un caso de corrupción y el avance ruso en distintas zonas del país.
El rol de Driscoll y la postura de Moscú
La intervención directa de Driscoll —habitualmente una tarea a cargo del Departamento de Estado— responde a una decisión estratégica adoptada por la administración Trump en coordinación con el vicepresidente JD Vance, según reportó ABC News. Driscoll viajó previamente a Ucrania acompañado de altos mandos militares estadounidenses, quienes no participaron en las negociaciones posteriores.
Desde Moscú, el canciller Sergei Lavrov reiteró que cualquier acuerdo de paz debe ajustarse a lo discutido por Vladimir Putin y Trump en la cumbre de agosto celebrada en Alaska. La incertidumbre persiste mientras continúan los ataques rusos y se mantiene la desconfianza dentro de la sociedad ucraniana hacia un alto el fuego inmediato.

