La delicada situación que se vive en Rosario, con efectivos de la Policía de Santa Fe protagonizando protestas por salarios y condiciones laborales, aviva el recuerdo de lo que pasó hace algo más de cinco años en suelo bonaerense. En aquella oportunidad, San Nicolás había sido uno de los puntos álgidos del descontento de los uniformados.

De la redacción de EL NORTE
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El conflicto que atraviesa por estas horas la Policía de Santa Fe, con protestas salariales y fuertes episodios de tensión, volvió a encender una señal de alerta a nivel nacional y reavivó un antecedente que en la Provincia de Buenos Aires todavía resuena: la protesta policial de 2020, que puso en jaque al gobierno provincial y obligó a una respuesta política urgente. En aquella oportunidad, San Nicolás había sido uno de los puntos de la protesta de los uniformados.
En Santa Fe, efectivos policiales se manifestaron frente a jefaturas y edificios públicos para reclamar mejoras salariales y condiciones laborales. Con el correr de las horas, la protesta escaló y derivó en escenas de alto voltaje: patrulleros bloqueando calles, cruces entre policías en actividad y manifestantes —algunos acompañados por familiares— y una interna expuesta dentro de la propia fuerza.
La situación despertó una inmediata comparación con lo ocurrido en la Provincia de Buenos Aires en septiembre de 2020, cuando miles de efectivos de la Policía Bonaerense protagonizaron protestas simultáneas en distintos puntos del conurbano y frente a la Quinta de Olivos para exigir una recomposición salarial y mejoras en las condiciones de trabajo.

Aquel conflicto tuvo un fuerte impacto institucional y político. La administración provincial anunció entonces aumentos salariales, modificaciones en los adicionales y una reestructuración interna de la fuerza para descomprimir una crisis que había escalado a nivel nacional y encendido alarmas sobre la gobernabilidad y la seguridad.
En San Nicolás
Los policías bonaerenses mantenían protestas por aumentos salariales en diferentes puntos de la provincia: los puntos más delicados eran La Matanza, Adrogué, La Plata y San Nicolás.
En nuestra ciudad la protesta se extendió por más de dos días: se había iniciado en la sede departamental de Garibaldi y Roca y luego en la plaza Belgrano para trasladarse después hacia la base operativa de la Policía, en avenida Illia al 1100, donde la protesta se mantuvo por 48 horas ininterrumpidas desde la tarde del martes 8 de septiembre hasta la tarde del jueves 10.

Ya en la mañana de aquel jueves, el gobernador Axel Kicillof anunciaba el incremento a $ 44.000 del sueldo inicial de un oficial y el aumento a $ 5.000 del plus por uniforme. Si bien algunos pedían una suba mayor (hasta $ 60.000 de bolsillo sin adicionales), la mayoría de los oficiales presentes en las protestas retiraron los patrulleros de los puntos neurálgicos y despejaron la zona.
Tal es lo que ocurrió también en San Nicolás, donde pese a la decisión final de poner término a la protesta también hubo un número de manifestantes que consideró que las mejoras anunciadas por el gobierno resultaban “insuficientes”.

