El 9 de mayo de 1967, el médico argentino realizó en Estados Unidos el primer bypass aortocoronario. La técnica revolucionó la cirugía cardiovascular y permitió transformar el tratamiento de la enfermedad coronaria.

El doctor René G. Favaloro marcó un antes y un después en la historia de la medicina el 9 de mayo de 1967, cuando realizó en Estados Unidos el primer bypass aortocoronario. Con esa intervención, revolucionó la cirugía cardiovascular y cambió para siempre el tratamiento de la enfermedad coronaria.
A casi seis décadas de aquella operación histórica, el bypass continúa vigente como una de las técnicas más importantes para enfrentar enfermedades cardíacas. Según estimaciones internacionales, el procedimiento benefició a más de 55 millones de personas desde su creación.
El impacto del aporte de Favaloro se dimensiona frente al peso global de la enfermedad coronaria. Según la Organización Mundial de la Salud, estas patologías provocan aproximadamente 19,8 millones de muertes cada año. En Argentina, también encabezan las estadísticas, con más de 40.000 infartos anuales.
Qué cambió con el bypass
Antes del desarrollo del bypass, un diagnóstico de obstrucción coronaria severa implicaba un pronóstico extremadamente limitado. La creación de este “puente” vascular permitió restablecer el flujo sanguíneo al corazón y modificó de manera radical ese escenario.
La técnica permitió reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de millones de personas. Su aplicación, combinada con prevención, control de factores de riesgo y cambios en el estilo de vida, consolidó un nuevo camino para el tratamiento de la enfermedad coronaria.
Hoy, a casi 59 años de su creación, el bypass sigue siendo considerado el estándar de oro a nivel mundial. Las estimaciones indican que actualmente se realizan alrededor de un millón de cirugías bypass por año.
Una técnica que sigue evolucionando
El legado de Favaloro también continúa vigente en los avances tecnológicos incorporados a la cirugía cardiovascular. En el Hospital Universitario Fundación Favaloro se realizó recientemente el primer bypass aortocoronario con asistencia robótica del país.
Esa intervención incorporó tecnología de última generación a un procedimiento que mantiene intactos los principios quirúrgicos establecidos por el médico argentino. La cirugía robótica permite un abordaje mínimamente invasivo, con incisiones más pequeñas, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida.
El bypass continúa como sinónimo de precisión, compromiso y futuro. Su desarrollo permitió transformar la enfermedad coronaria y sostener, décadas después, el legado de Favaloro en cada paciente que recupera calidad de vida gracias a una técnica que sigue salvando corazones.

