El cometa interestelar 3I/ATLAS sorprendió a la ciencia por sus chorros y su inusual composición química

Detectado en julio de 2025, el objeto sigue una trayectoria hiperbólica, libera más dióxido de carbono que agua y no mostró señales de origen artificial

Desde su detección en julio de 2025, el cometa 3I/ATLAS se observa de manera intensiva por la comunidad científica debido a una combinación de rasgos físicos y dinámicos que lo distinguen de los cometas conocidos.

Las primeras mediciones realizadas con el Telescopio Espacial Hubble y otros instrumentos astronómicos establecieron que 3I/ATLAS sigue una trayectoria hiperbólica. Este dato indica que no está ligado gravitatoriamente al Sol y que atravesará el Sistema Solar una sola vez, lo que permitió clasificarlo como el tercer objeto interestelar detectado hasta la fecha.

Uno de los aspectos más llamativos es la composición de su coma. Los datos muestran que la cantidad de dióxido de carbono liberada es significativamente mayor que la de agua, una proporción inversa a la que se observa en la mayoría de los cometas del Sistema Solar.

Las observaciones también revelaron la presencia de chorros de material que emergen de su superficie y cambian lentamente de orientación. Estos jets reflejan procesos activos en la superficie del cometa, un comportamiento poco documentado hasta el momento.

A estas particularidades se suma la detección de una denominada “anti-cola”, un flujo de polvo que aparenta extenderse en dirección al Sol, en lugar de hacerlo en sentido contrario, como ocurre en la mayoría de los cometas.

Frente a especulaciones surgidas en redes sociales sobre un posible origen artificial, el proyecto Breakthrough Listen dirigió radiotelescopios hacia el cometa. El Allen Telescope Array concluyó que no se detectaron señales que justificaran análisis adicionales, mientras que el radiotelescopio MeerKAT reportó que “no detectan señales de origen tecnológico”.

En la misma línea, el Green Bank Telescope informó que “no se detectó ninguna emisión de radio artificial localizada en 3I/ATLAS”.

“Estamos contentos de contribuir, junto a colegas de todo el mundo, a una comprensión más completa de este fenómeno natural tan extraordinario: un cometa que probablemente se formó en otro sistema estelar y que ahora pasa brevemente por el nuestro”, señaló Fernando Camilo, jefe científico del Observatorio Sudafricano de Radioastronomía.

La evaluación general de Breakthrough Listen sostiene que “no se han detectado tecnofirmas en ninguna de estas búsquedas” y que el comportamiento del cometa es consistente con procesos astrofísicos naturales, aunque el proyecto indicó que seguirá atento a futuros visitantes interestelares.

Sin embargo, el astrofísico Avi Loeb, de la Universidad de Harvard, planteó que el tiempo de observación podría ser limitado para descartar por completo escenarios alternativos y que algunas anomalías deberán analizarse con mayor detalle, especialmente cuando el cometa se acerque a Júpiter. Aun así, aclaró que no afirma que se trate de un objeto artificial, sino que considera prematuro dar el caso por cerrado.

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