La reducción en la demanda de carne roja es una tendencia que se profundiza en el país y no escapa a San Nicolás. El consumo nicoleño per cápita viene bajando, impulsado por la pérdida del poder adquisitivo y el alza en los precios. Frente a este escenario, los clientes optan por cortes más accesibles y aprovechan descuentos bancarios para hacer rendir el presupuesto, mientras las carnicerías intentan sostenerse en un mercado cada vez más desafiante.

De la redacción de EL NORTE
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El consumo de carne vacuna en Argentina ha alcanzado su nivel más bajo en tres décadas, según revela el informe de enero de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). En San Nicolás, la situación no es diferente y los comerciantes del sector alertan sobre una fuerte caída en las ventas. “El consumo nicoleño de carne de vaca bajó un montón. No se vende la cantidad que se vendía antes. Muchas carnicerías están cerrando, muchos supermercados venden menos. Es preocupante el tema”, afirmó Mario, propietario de La Boutique de la Carne, ubicada en el centro de la ciudad.
El informe de CICCRA indica que el consumo de carne vacuna por habitante en Argentina cayó un 8,1% interanual, ubicándose en 47,8 kilos anuales. La industria frigorífica también muestra una retracción, con una faena de 1,142 millones de cabezas en enero, un 2% menos que en el mismo período del año pasado. Mientras tanto, los precios continúan en alza. “Hoy la media res se está pagando al gancho 6200 pesos, así que mínimo eso lo tenés que multiplicar por dos y te da lo que va a salir la pulpa o el asado en general. Y sigue firme la suba porque no entran animales”, explicó Mario sobre el impacto en los precios locales.
Motivos
El encarecimiento de la carne y la pérdida del poder adquisitivo han llevado a los consumidores nicoleños a cambiar sus hábitos alimenticios. “El poder adquisitivo ha caído mucho y la gente se tira más al pollo, mucho al pollo. El cerdo estaba abajo en su momento, ahora volvió a subir y está haciendo un repunte grande de alza”, detalló el carnicero. Además, los clientes buscan cortes más económicos. “Usan mucho el caracú para hacer no solamente puchero, ahora ya lo implementan para hacer otras comidas, carnes desmechadas, por ejemplo, y han bajado los costos con los cortes más baratos”, agregó.
El modo de pago también se ha transformado en este nuevo escenario. “La gente también se vuelca más con el tema de las billeteras de los bancos. Se maneja mucho más con eso ahora, compran los fines de semana o días de semana cuando hay promociones. La Cuenta DNI es la que más se usa”, señaló Mario. Según su experiencia, “cayó un 50% la cantidad de clientes que compran con dinero en efectivo”.
Promos
El impacto de las promociones también se hace notar en la planificación del consumo. “La gente los días que no hay promociones no consume tanta cantidad como consumía cuando las promos eran todos los fines de semana. O sea, está desesperada porque llegue el sábado de la promo. Entonces, con dos o tres cuentas compran la carne para llegar hasta los 15 días”.
Según el informe de CICCRA, la producción de carne vacuna alcanzó en enero las 263,8 mil toneladas res con hueso, registrando una caída del 1,5% interanual. Esta retracción responde a una menor faena de bovinos, compensada parcialmente por un incremento en el peso promedio de los animales sacrificados. La disminución de la oferta, sumada a una creciente demanda en el exterior, ha generado un impacto directo en los precios internos, limitando el acceso de los consumidores al producto.
For export
Las exportaciones continúan siendo un factor clave en el mercado. En 2024, Argentina exportó 629,9 mil toneladas peso producto, un 11,8% más que en 2023. Sin embargo, en diciembre se registró una caída del 8,4% interanual en los embarques, en gran parte debido a la menor demanda de China, principal comprador de carne argentina. A pesar de esta baja en volumen, el precio promedio de exportación creció un 23,2% interanual, alcanzando los 5.168 dólares por tonelada, lo que sugiere una mayor presión sobre el mercado interno y los precios al consumidor final.
Con estos datos, la incertidumbre persiste sobre la evolución del sector cárnico en los próximos meses. La conjunción de una menor faena, una oferta ajustada y un mercado de exportación en constante variación podría continuar afectando a los consumidores nicoleños, que se ven obligados a modificar sus hábitos de compra y alimentación en respuesta a la crisis económica.

