La salida de Santiago Ascacíbar de Estudiantes rumbo a Boca generó malestar en el club platense y en su presidente, quien en 1996 protagonizó un traspaso idéntico.

Luego de varias semanas marcadas por idas y vueltas, la situación se definió de manera oficial: Santiago Ascacíbar dejó Estudiantes y fue presentado como nuevo jugador de Boca Juniors. El club xeneize desembolsó una suma cercana a los 4 millones de dólares por el 80% del pase, en una transferencia que generó fuerte malestar entre los hinchas del Pincha y también en su presidente, Juan Sebastián Verón, quien expresó su descontento con un sugestivo mensaje en redes sociales. La reacción no pasó inadvertida, sobre todo por el antecedente del propio dirigente, que también protagonizó un traspaso similar en su etapa como futbolista.
Hijo de Juan Ramón Verón, histórica figura de Estudiantes, la Brujita surgió de las divisiones inferiores del club platense y debutó como profesional en 1994. Tras el descenso y posterior ascenso del equipo, a comienzos de 1996 fue transferido a Boca, que pagó 1,5 millones de dólares por su pase, entonces dividido en partes iguales entre la institución y su representante.
Con apenas 22 años y como integrante del seleccionado argentino Sub-23 que se preparaba para disputar el Preolímpico, Verón se refirió en ese momento a su futuro deportivo. “A mí no me quita el sueño nada. Ni el Preolímpico ni Boca. Estoy ilusionado en los dos frentes pero soy un tipo tranquilo, no displiecente pero sí reflexivo”, afirmó en una entrevista con El Gráfico.

“Cuando escucho hablar de las presiones y de las angustias que rodean al fútbol, no las entiendo. El fútbol es otra cosa, es diversión. Por lo menos yo me divierto jugando”, sostuvo luego, fiel a su estilo. En aquel contexto, pretendido tanto por Boca como por River, no tuvo reparos en admitir que cualquiera de los dos destinos le resultaba indistinto. “Yo soy sincero. Boca o River me daban lo mismo”, sentenció.
Apenas seis meses después, tras disputar 17 partidos y convertir cuatro goles —uno de ellos ante Estudiantes en La Bombonera—, Verón dejó Boca y fue transferido a la Sampdoria de Italia. Así inició un extenso recorrido por el fútbol europeo, con pasos por Parma, Lazio, Manchester United, Chelsea e Inter de Milán, hasta concretar su regreso al Pincha en 2006. Ese mismo año fue campeón del Apertura y comenzó una nueva etapa marcada por el Apertura 2010 y, especialmente, la obtención de la Copa Libertadores 2009.
Luego de dos retiros y regresos, primero en 2013 y finalmente en 2017, Verón inició su etapa dirigencial en Estudiantes en 2014. Fue presidente del club hasta 2021, luego se desempeñó como vicepresidente durante la gestión de Martín Gorostegui y, desde 2024, volvió a asumir como máxima autoridad de la institución. En ese período impulsó la reconstrucción del estadio UNO y sumó cinco títulos más: Copa Argentina 2023, Copa de la Liga 2024, Trofeo de Campeones 2024 y 2025, y el Torneo Clausura 2025, estos dos últimos en medio de un fuerte conflicto con la AFA.

