Tras 445 días sin comunicación, el gendarme argentino habló con su pareja. En el Gobierno consideran el hecho una señal favorable, mientras el Foro Penal lo califica como un gesto que podría derivar en más liberaciones.

El Gobierno nacional evaluó como un indicio positivo el llamado telefónico que Nahuel Gallo realizó este jueves a su familia, luego de permanecer 445 días incomunicado en Venezuela. En el Ejecutivo sostienen que el contacto abre una expectativa concreta respecto de su liberación y aguardan novedades en las próximas semanas.
“Hay que esperar. Falta un poco”, señalaron a TN fuentes del Ministerio de Seguridad, al referirse a la situación del gendarme argentino detenido desde el 8 de diciembre de 2024. Se trató del primer intercambio directo con su entorno desde su arresto.
La pareja de Gallo, María Alexandra Gómez, expresó su alivio tras el llamado y aseguró que el gendarme se mostró firme. En un mensaje difundido en redes sociales, remarcó la necesidad de que pueda recuperar la libertad y reunirse con su familia.
Desde el Foro Penal, organización venezolana que sigue los casos de presos políticos, también interpretaron el hecho como un avance. Su vicepresidente, Gonzalo Himiob, sostuvo que el contacto constituye “algo positivo” y manifestó la expectativa de que pueda traducirse en excarcelaciones de extranjeros detenidos en el país.
El pronunciamiento se dio en el marco de la reciente aprobación de una ley de amnistía por parte de la Asamblea Nacional de Venezuela, que, según organismos de derechos humanos, tiene alcances limitados. De acuerdo con Foro Penal, hasta el momento se concretaron 109 liberaciones. “El proceso ha sido lento, pero ha venido avanzando”, indicaron desde la ONG.
Gallo permanece alojado en el penal Rodeo I, en las afueras de Caracas. Su pareja informó además que el gendarme inició una huelga de hambre junto a otros detenidos, en reclamo de asistencia consular y la intervención de la Cruz Roja.
La situación se desarrolla en un contexto diplomático complejo. Argentina no cuenta con embajada en Caracas desde hace más de un año y Brasil dejó de representar los intereses argentinos en enero. Frente a este escenario, el gobierno de Javier Milei redefinió su estrategia y mantiene contactos con Italia para canalizar asistencia consular tanto a Gallo como al abogado argentino Germán Giuliani, también detenido en Venezuela.

