La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dejará su cargo en diciembre para asumir su banca. La Libertad Avanza busca consolidar su mayoría y limitar la influencia de Villarruel.

Tras el resultado de las elecciones legislativas, en las que La Libertad Avanza superó el 40 % de los votos a nivel nacional, el oficialismo comenzó a analizar la posibilidad de que Patricia Bullrich presida de manera provisional el Senado de la Nación a partir de diciembre. La funcionaria dejaría entonces el Ministerio de Seguridad para ocupar su escaño como senadora electa.
Fuentes cercanas a Bullrich señalaron que su designación es una alternativa firme dentro del esquema parlamentario que prepara el Gobierno. “Es la intención que sea ella, pero tiene que votar y definir la Cámara Alta”, expresaron desde su entorno. Desde Casa Rosada tampoco descartaron esa opción, aunque recordaron que la decisión final quedará en manos del presidente Javier Milei, según informó TN.
El triunfo electoral fortaleció la posición libertaria en el Congreso. La Libertad Avanza pasó de seis a veinte senadores propios, un salto que amplía la capacidad de negociación del Ejecutivo. A esos números podrían sumarse los seis representantes del PRO que continúan en funciones, algunos referentes de la UCR y los nueve senadores provinciales, lo que daría al oficialismo una base suficiente para disputar el peso del bloque kirchnerista, que conserva 28 bancas.
Esa composición alentó expectativas dentro del Gobierno, donde consideran viable conseguir los apoyos necesarios para que Bullrich encabece la línea sucesoria. Si el esquema se confirma, el oficialismo contaría con mayor margen de acción en la Cámara Alta, aunque la gestión de los acuerdos con aliados seguirá siendo clave para garantizar quórum y avanzar con los proyectos legislativos.
Una convivencia política clave con Villarruel
El eventual arribo de Bullrich al Senado implicará una convivencia cotidiana con la vicepresidenta Victoria Villarruel, actual titular del cuerpo. En caso de quedar segunda en la sucesión presidencial, la relación entre ambas cobrará un rol institucional aún más relevante.
La ministra asumirá en un momento atravesado por tensiones entre Casa Rosada y Villarruel. La distancia se hizo visible tras las elecciones, cuando la vicepresidenta evitó pronunciarse públicamente sobre el triunfo del oficialismo y se mantuvo al margen de los mensajes de celebración.
En este contexto, contar con una figura cercana a Milei dentro del Senado aparece como una estrategia para reforzar la influencia del Ejecutivo en la dinámica parlamentaria y equilibrar el poder interno de la coalición.
Hasta ahora, la Cámara Alta había representado un frente complejo para el Gobierno: con pocos senadores propios y bajo la conducción de Villarruel, el foco estuvo puesto en evitar derrotas legislativas y contener iniciativas que afectaran la política fiscal.
La llegada de Bullrich podría modificar esa lógica y darle a La Libertad Avanza una presencia política más cohesionada en el Congreso, clave para sostener la agenda oficial a partir de diciembre.

