La medida, en línea con lo dispuesto en el Decreto 70/2025, supone una redefinición de objetivos y reorganización de funciones.

El Gobierno avanzó este martes con una reestructuración en el Ministerio de Economía, que incluyó el cierre de la Secretaría de Desarrollo Territorial, Hábitat y Vivienda. Esto se oficializó mediante la publicación del Decreto 70/2025 en el Boletín Oficial.
La medida contempla cambios en la estructura de la cartera económica. Dispone la eliminación y fusión de diversas áreas, redefiniendo objetivos y reorganizando funciones en línea con la política de reducción del gasto y de mayor eficiencia en el desempeño de la administración pública.
Una de las modificaciones más relevantes es la eliminación de la Secretaría de Desarrollo Territorial, Hábitat y Vivienda, con sus respectivas subsecretarías. Sus funciones pasan a ser absorbidas por la Secretaría de Obras Públicas, que así amplía su campo de acción.
La reestructuración en diversas áreas
De esta manera, Obras Públicas se encargará de formular y ejecutar políticas de viviendas, regularización del suelo y desarrollo territorial. También gestionará obras vinculadas al espacio público. Asimismo, tendrá la responsabilidad de relevar suelos vacantes para la planificación urbana. Dentro de la citada área se determinaron cambios en los objetivos de la Subsecretaría de Integración Sociourbana.
Además, se eliminó dentro de las atribuciones de la mencionada secretaría el control del Enohsa, que era el organismo encargado de ejecutar obras de acceso al agua potable hasta noviembre de 2024, cuando fue disuelto.
Por otro lado, también se institucionaliza la Secretaría de Coordinación de Energía y Minería. Ahora abarca subsecretarías enfocadas en distintas áreas de la matriz energética, incluyendo energía eléctrica, combustibles líquidos y gaseosos, así como transición y planeamiento energético.
En el ámbito productivo, la Secretaría de Industria y Comercio concentrará las áreas de política industrial, comercio exterior y defensa del consumidor. Se propone el objetivo de fortalecer el desarrollo productivo y la inserción de Argentina en los mercados internacionales.
La reestructuración dispuso una reorganización de la Secretaría de Transporte, que pasará a dividirse en subsecretarías para el transporte automotor, ferroviario y aéreo, buscando mejorar la coordinación y regulación de estos sectores.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda mantendrá su rol central en la gestión de los recursos públicos, con subsecretarías encargadas del Presupuesto, Ingresos Públicos y Coordinación Fiscal Provincial, con el objetivo de fortalecer la relación financiera entre la Nación y las provincias.

