Debido a la pandemia, la clínica de la Fundación Nuestra Señora del Rosario creó un laboratorio para poder realizar muestreos de las distintas variantes de la COVID-19 que iban apareciendo en el mundo y que llegaban a San Nicolás. Ahora, lograron adaptarlo para poder analizar distintos patógenos que antes era impensado en nuestra ciudad.

Cuando llegó la pandemia, los sistemas de salud debieron modificar en gran medida sus metodologías de trabajo. En la clínica de la Fundación Nuestra Señora del Rosario, se creó un laboratorio que podía analizar y saber qué variante del Covid-19 estaba circulando en San Nicolás, era a través de muestras y de esa forma se obtenía la variante dominante.
Al margen de que la pandemia no finalizó oficialmente, ya que la OMS la sigue declarando como tal, ahora el laboratorio mencionado tiene la posibilidad de analizar muchos más patógenos que son comunes a las infecciones nosocomiales como las adquiridas en la comunidad, mutaciones y expresiones génicas de interés clínico.
“Nosotros en biología molecular habíamos creado ese laboratorio, pero no es algo común que sea únicamente pensando en un solo modelo viral. La pandemia obviamente lo ameritaba por la importancia que tuvo, pero con la situación del virus Sars-CoV-2 prácticamente bajo control por la vacunación, ya ese laboratorio no tenía sentido”, manifestó Aldo Cáceres Ruiz Díaz, virólogo del lugar.
“A pedido de los directivos, logramos poner en marcha ese laboratorio para poder analizar otro patógenos que antes era impensado en San Nicolás y que solo se podían hacer en grandes centros. Ahora, vamos a poder hacer paneles sindrómicos, que es una novedad compleja a nivel global y obviamente algo nunca visto aquí en nuestra ciudad”, agregó el virólogo.
Paneles sindrómicos
El diagnóstico molecular ha tomado relevancia en los últimos años gracias a las ventajas que posee frente al diagnóstico microbiológico tradicional. Las nuevas tecnologías se basan en PCR-RT (Reacción en Cadena de la Polimerasa en Tiempo Real). Es una herramienta de valor incalculable para diagnóstico clínico certero a través de la biología molecular. Se utiliza a diario en los laboratorios de todo el mundo en una amplia gama de aplicaciones tales como el diagnóstico clínico microbiológico, los análisis de expresión génica, la secuenciación y la mutagénesis.
“Paneles sindrómicos significa que nosotros lo que vamos a hacer es analizar patógenos, mutaciones, a través de la búsqueda de genes, es decir, con material genético. Entonces ahora lo que se van a poder diagnosticar van a ser muchos microrganismos a través de la PCR que veníamos utilizando únicamente en covid, ahora va a poder ser en paneles sexuales, respiratorios y demás”, afirmó Ruiz Díaz.
“Pusimos a punto varios paneles que, con una sola muestra que hagamos al paciente de un hisopado, por ejemplo, se pueden llegar a buscar 16 virus diferentes. Entre ellos podrían ser influenza A y B, H1N1, virus respiratorio sincitial humano, adenovirus, metapneumovirus, bocavirus, rinovirus humano, enterovirus humano, coronavirus de los cinco tipos que hay; todo eso con una sola muestra”, añadió.
Por otro lado, el también bioquímico local aseguró que “esto es algo que podría revolucionar la medicina nicoleña y que los médicos van a tener a disposición. La tardanza de la respuesta es de un día, es decir, algo que realmente va a poder ayudar a los profesionales y desde ya a los pacientes”.
“También vamos a poder realizar mutaciones específicas, algo en lo que venimos trabajando a la par de lo que te contaba. Por ejemplo, vamos a poder detectar celiaquía, trombofilia y la tolerancia a lactosa”, argumentó Aldo Cáceres Ruiz Díaz.
Material genético
Este tipo de muestreos, que son tan novedosos, antes había que mandarlos directamente a Capital Federal. Ahora es una realidad en San Nicolás con todo lo que eso implica. Sin embargo, la novedad no queda ahí.
“Además de todo esto, la idea es poder más adelante, y esperando que sea en el corto plazo, poder incorporar los análisis de carga viral VIH, carga viral VHB, carga viral VHC, parvovirus B19, hepatitis E, oncohematología (varios), monitoreo de patógenos asociados a trasplante, Factor V (polimorfismo de un nucleótido simple G1691A en la región de Leiden, MTHFR (polimorfismo de un nucleótido simple en la región C6771) y resistencia a antimicrobianos (varios)”.

