El Papa sostuvo que la Iglesia permite bendiciones individuales, pero no avala rituales para esas uniones, y además llamó a priorizar la paz, la dignidad humana y el respeto a la vida.

El papa León XIV ratificó que la Iglesia católica rechaza la bendición formal de parejas homosexuales y de aquellas en situación irregular, al responder preguntas de la prensa durante el vuelo de regreso desde Guinea Ecuatorial hacia Roma. El pontífice aclaró que todas las personas pueden recibir una bendición, aunque la postura oficial excluye rituales específicos para esas uniones.
La postura oficial de la Iglesia
A bordo del avión papal, el líder religioso sostuvo que la unidad o división dentro de la Iglesia no depende exclusivamente de cuestiones sexuales y amplió el eje hacia temas como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres y la libertad religiosa. Sus declaraciones se produjeron luego de ser consultado sobre la decisión del cardenal Reinhard Marx, quien autorizó la bendición de parejas homosexuales en su diócesis.
“La unidad o división de la iglesia no gira en torno a cuestiones sexuales. Tendemos a pensar que cuando la Iglesia habla de moralidad, el único tema es el sexual”, expresó el Papa. En ese sentido, explicó que todas las personas pueden recibir la bendición al final de una misa, pero advirtió que oficializar la bendición a parejas homosexuales puede generar “más desunión que unidad” dentro de la institución.
Llamado a la paz y preocupación por los conflictos
Durante el diálogo con los medios, el Santo Padre también abordó conflictos armados que involucran a Israel, Estados Unidos e Irán. Lamentó la cantidad de víctimas inocentes, en particular niños iraníes fallecidos durante ataques en escuelas, y afirmó: “Como Iglesia y como pastor, no puedo ser a favor de la guerra”.
El pontífice calificó la situación iraní como “muy compleja” y remarcó las dificultades en los diálogos diplomáticos entre Irán y Estados Unidos, al señalar que las posiciones cambian constantemente, lo que incrementa la incertidumbre y afecta especialmente a la población civil.
En otro tramo, evocó la imagen de un niño libanés que lo recibió durante su visita al Líbano en diciembre pasado y que falleció recientemente bajo bombardeos. Consideró ese recuerdo como un símbolo del costo humano de los conflictos y subrayó la necesidad de proteger a los inocentes.
El viaje a África también incluyó reflexiones sobre la problemática migratoria y la relación entre los países desarrollados y el continente. León XIV sostuvo que los Estados tienen derecho a regular sus fronteras, pero insistió en que las personas migrantes deben ser tratadas con dignidad.
Finalmente, el Papa afirmó que la pena de muerte es inadmisible para la Iglesia y defendió el respeto absoluto a la vida en cualquier circunstancia, al sostener que la dignidad humana se mantiene incluso después de cometer delitos graves.

