El Parque Tupungato celebra la buena salud de su pichón de cóndor

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El pichón de cóndor andino (Vultur gryphus) nacido en noviembre de 2023 en el Parque Provincial Tupungato, en plena cordillera mendocina, alcanzó sus primeros seis meses de vida en excelente estado. Así lo confirmó el Gobierno de Mendoza tras un nuevo operativo de monitoreo que vuelve a poner en primer plano la relevancia de esta área protegida como sitio de reproducción clave para la especie.
Según informaron especialistas que participan del seguimiento, el joven cóndor muestra un desarrollo acorde a su edad, bajo el cuidado permanente de sus progenitores. La noticia tiene un valor especial si se considera la baja tasa reproductiva de esta ave emblemática de los Andes, que suele criar un solo pichón cada dos o tres años y enfrenta múltiples amenazas en todo su rango de distribución.
En el monitoreo del ejemplar participan de manera articulada el Departamento de Fauna de la provincia, la Fundación SOS Acción Salvaje y el Programa Nacional de Conservación del Cóndor Andino, coordinado por Fundación Bioandina Argentina. A este trabajo se suma el acompañamiento del sector privado, como la firma mendocina Cóndor Wear, que respalda distintas acciones de conservación.
Un resultado de políticas sostenidas en el tiempo
Para las autoridades ambientales, este pichón simboliza el impacto concreto de estrategias públicas mantenidas durante varios años. Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque de Mendoza, destacó que la provincia logró consolidar herramientas como el Censo Simultáneo de Cóndor Andino, que permite tomar decisiones basadas en datos verificables.
“Este pichón representa mucho más que un nacimiento: es el resultado de una política sostenida en el tiempo. Contamos con datos confiables que nos permiten identificar amenazas, anticiparnos y diseñar estrategias concretas para proteger al cóndor”, subrayó Haudet.
Desde 2020 se realizaron 20 censos estacionales en la red de áreas naturales protegidas de Mendoza, con entre 11 y 19 puestos de observación en cada operativo. La metodología, basada en conteos simultáneos en dormideros y zonas de vuelo, evita duplicar registros y ofrece una fotografía precisa de la dinámica poblacional a lo largo de los años.
Cómo vive y se comporta el pichón en la montaña
El jefe del Departamento de Fauna Silvestre, Adrián Gorrindo, explicó que el comportamiento del pichón se va modificando con el paso de los meses. A medida que crece, los adultos comienzan a relajar la defensa del territorio y otros cóndores se acercan al nido, una conducta habitual en la especie.
En esta etapa, el joven ave pasa largas horas reposando en las paredes rocosas, esperando el calor del sol y el alimento que le traen sus padres desde los valles y quebradas cercanas. Hay jornadas en las que la espera se prolonga, lo que refleja tanto la dinámica natural de la especie como la dificultad de conseguir carroña en ambientes de alta montaña.
El cóndor andino cumple un rol ecológico esencial como gran carroñero: actúa como “limpiador natural” de los ecosistemas al alimentarse de restos orgánicos y minimizar el riesgo de propagación de enfermedades. Sin embargo, su supervivencia se ve amenazada por el uso de cebos tóxicos, la caza ilegal, la ingesta de plomo asociado a municiones y la pérdida de hábitat.
Qué puede hacer la comunidad para proteger al cóndor
Las autoridades provinciales remarcan que la participación ciudadana es clave para detectar a tiempo situaciones de riesgo. Ante el hallazgo de cóndores heridos, desorientados o posibles casos de envenenamiento, se recomienda dar aviso inmediato a los canales oficiales habilitados.
- Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza: 261 7503417 (lunes a viernes, de 8 a 13).
- Correo electrónico: [email protected].
- En emergencias, comunicarse al 911 (Policía de Seguridad Rural).
- Portal de denuncias provinciales: ticketsform.mendoza.gov.ar.
El caso del pichón de cóndor de Tupungato se suma a otros registros positivos en la región andina y refuerza la importancia de las áreas naturales protegidas como refugios para la fauna nativa. Para los especialistas, sostener los esfuerzos de monitoreo, evitar el uso de tóxicos en el ambiente rural y denunciar hechos de caza o persecución son pasos indispensables para asegurar que nuevas generaciones de cóndores continúen surcando los cielos de Mendoza y de todo el país.

