La Santa Sede intentó facilitar un acuerdo que evitara un derramamiento de sangre en Venezuela, pero los contactos no tuvieron éxito. El secretario de Estado, Pietro Parolin, afirmó que la situación actual es un “hecho consumado”.

El Vaticano confirmó que realizó gestiones diplomáticas para intentar una salida negociada de Nicolás Maduro y otros miembros del régimen venezolano, con el objetivo de evitar un derramamiento de sangre en el país sudamericano. Así lo afirmó el secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin.
Parolin indicó que el Vaticano mantuvo contactos con representantes del Gobierno de Venezuela para propiciar una solución pacífica. Sin embargo, reconoció que esas gestiones no prosperaron y sostuvo que la situación actual se presenta como un “hecho consumado”.
El funcionario explicó que la intervención del Vaticano incluyó la posibilidad de un salvoconducto para Maduro, en línea con informaciones publicadas por The Washington Post, que el pasado 9 de enero señaló que la Santa Sede habría intentado negociar un asilo en Rusia para el mandatario venezolano antes de su captura en Caracas. En ese marco, Parolin subrayó que el Vaticano “siempre apoyó una solución pacífica”, aunque admitió que no fue posible alcanzar un acuerdo antes de la intervención de las fuerzas estadounidenses.
Al referirse al escenario actual, Parolin afirmó que Venezuela atraviesa “una gran incertidumbre” y expresó su deseo de que el país “evolucione hacia la estabilidad y una recuperación económica”. También remarcó que “es necesaria una democratización del país”, al aludir a las condiciones precarias y al sufrimiento de la población.
La crisis venezolana fue mencionada en reiteradas oportunidades por el papa León XIV, quien el viernes abordó el tema durante su discurso ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede. En esa ocasión, el pontífice pidió que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se prioricen vías de resolución alejadas de “intereses partidistas”.
La semana pasada, el Papa recibió en el Vaticano a la líder opositora María Corina Machado, quien solicitó su intervención por los más de mil presos políticos y respaldo para una transición democrática sin demoras en Venezuela. Machado publicó en su cuenta de X que agradeció al pontífice su “seguimiento sobre lo que sucede en nuestro país” y transmitió la fuerza del pueblo venezolano “que se mantiene firme y en oración por la libertad de Venezuela”. La audiencia fue confirmada posteriormente por la Santa Sede.
Machado también mantuvo un encuentro con Parolin, quien fue representante del Vaticano en Venezuela entre 2009 y 2013. Según informó el Comando de Campaña de la dirigente opositora, en la reunión se solicitó la intervención del Vaticano para la liberación de los presos políticos y para el “avance sin demora” de la transición democrática. Además, Machado defendió la “legitimidad del presidente” Edmundo González Urrutia tras las elecciones del 28 de julio de 2024.
Estos contactos diplomáticos se produjeron en un contexto marcado por la captura de Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, en Caracas por fuerzas estadounidenses, y su posterior traslado a Nueva York para ser juzgados por cargos de narcotráfico. En ese escenario, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump anunció su intención de recibir a Machado próximamente.

