Según relevamientos gremiales, la adhesión al paro en las escuelas nicoleñas rondó el 75%. La medida también alcanzó a auxiliares y estatales, en una jornada marcada por reclamos salariales al gobierno bonaerense.

La jornada de este lunes estuvo marcada en San Nicolás por un fuerte impacto del paro docente y estatal, con un nivel de adhesión elevado que condicionó el inicio del ciclo lectivo 2026 y afectó el funcionamiento de distintas áreas de la administración pública.
Según los relevamientos gremiales realizados en la ciudad, el acatamiento al paro docente en el turno mañana se ubicó en torno al 75 por ciento. Desde la delegación local de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) informaron que la adhesión rondó el 70 por ciento, cifra coincidente con la reportada por la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA), que precisó un 69 por ciento. A ese escenario se sumó el dato aportado por el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), que señaló un nivel de adhesión cercano al 80 por ciento en el orden local. Con estos registros, los gremios coincidieron en señalar que el promedio general del acatamiento en San Nicolás ronda el 75 por ciento.
La medida de fuerza no solo alcanzó a los docentes. Los trabajadores estatales nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) también se plegaron al paro, lo que profundizó el impacto en los establecimientos educativos, ya que en muchos casos los auxiliares adhirieron a la protesta. Desde UDOCBA confirmaron además que representantes gremiales nicoleños viajaron a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para concentrar y movilizarse frente al edificio de Tribunales.

El paro se desarrolló en una jornada clave para el calendario educativo. Este lunes estaba previsto el inicio formal del ciclo lectivo 2026 en la provincia de Buenos Aires. En San Nicolás, el comienzo de clases involucra a unos 47.000 alumnos de los niveles inicial, primario, secundario y superior. Para el nivel secundario, los estudiantes de primer año debían iniciar su asistencia tras el receso de verano, mientras que el resto de los cursos retomará la actividad la próxima semana. En el nivel superior, las clases comenzarán más avanzado marzo, con mesas de examen durante las primeras semanas del mes.
Las medidas de fuerza dispuestas por el sector docente impactaron principalmente en la educación de gestión pública, que en San Nicolás concentra a más de 33.000 estudiantes.
El paro provincial afectó el inicio del ciclo lectivo
Tal como había sido anunciado, los trabajadores estatales de la provincia de Buenos Aires llevaron adelante un paro de actividades para reclamar mejoras salariales al gobierno encabezado por Axel Kicillof. La protesta opacó lo que debía ser el primer día de clases del ciclo lectivo 2026 y se dio en la antesala de una nueva instancia de negociación paritaria.
La medida abarcó a distintos sectores de la administración pública bonaerense y afectó su capacidad operativa. En el ámbito educativo, el impacto fue central, ya que todos los gremios docentes resolvieron plegarse al paro, aunque con matices en su implementación. Entre ellos se encuentran SUTEBA, la FEB, UDOCBA, el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET).
A este escenario se sumó la adhesión de los trabajadores judiciales. La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) confirmó su participación en la huelga, por lo que el Poder Judicial bonaerense vio afectado su funcionamiento durante toda la jornada.
En paralelo, los estatales nucleados en ATE no solo convocaron al paro, sino que además impulsaron una movilización en el Puente Pueyrredón en contra de la reforma laboral, uno de los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires, en rechazo a la reforma laboral. En ese contexto, el Ejecutivo provincial intentó desactivar la medida mediante la convocatoria a una nueva reunión paritaria, prevista para el miércoles de esta semana, aunque los gremios resolvieron sostener la protesta.
Los sindicatos esperan que el gobierno mejore su propuesta salarial y otorgue un incremento que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación. La negociación paritaria se encuentra virtualmente paralizada desde principios de febrero y, en la última reunión realizada hace aproximadamente un mes, la administración bonaerense ofreció un aumento del 3 por ciento, cifra que fue rechazada por la totalidad de los gremios por considerarla insuficiente.
Reclamos nacionales y definiciones gremiales
La protesta docente en San Nicolás y en el resto de la provincia también se inscribió en un paro nacional impulsado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), en rechazo a la reforma laboral y en defensa de diversos reclamos del sector educativo. La medida afectó el normal inicio de clases en unas 15 provincias, entre ellas Buenos Aires, y fue acompañada por caravanas, la instalación de carpas y movilizaciones en distintos puntos del país.
Entre los principales reclamos, Ctera incluyó la exigencia de un aumento salarial que supere la inflación y permita recomponer el poder adquisitivo, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de otros fondos nacionales destinados a educación, un incremento urgente del presupuesto educativo y la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo. También reclamó condiciones dignas de trabajo, con infraestructura adecuada y recursos pedagógicos, y defendió la estabilidad laboral y los regímenes jubilatorios docentes.
En territorio bonaerense, SUTEBA fue el primer gremio en confirmar su adhesión al paro nacional y sostuvo que el derecho a huelga “es un derecho superior, no una licencia laboral”. No obstante, la decisión original de no iniciar el ciclo lectivo en la provincia tuvo un eje estrictamente provincial. La FEB había resuelto, dos semanas antes, convocar a un paro en reclamo de un aumento salarial al gobierno bonaerense.
El gremio que encabeza Liliana Olivera definió la protesta como un “paro provincial” y enumeró entre sus reclamos un urgente aumento del salario docente, el normal funcionamiento de las prestaciones de IOMA y el rechazo a la sobrecarga laboral. En ese marco, la FEB rechazó el incremento del 3 por ciento ofrecido para febrero y ya había adoptado la misma postura en enero, cuando se firmó el último acuerdo paritario con el aval de SUTEBA, UDOCBA y SADOP.
Finalmente, FEB, SADOP, UDOCBA y AMET se sumaron también a la protesta nacional en el marco del Frente de Unidad Docente Bonaerense. A nivel nacional, la Confederación de Educadores Argentinos (CEA) y la Unión Docentes Argentinos (UDA), gremios docentes que integran la CGT, adhirieron al paro de este lunes.
Estatales y judiciales
En simultáneo con la huelga docente, los trabajadores de ATE confirmaron un paro en toda la provincia de Buenos Aires y se sumaron a la medida ya definida por docentes y judiciales. La protesta impactó en la totalidad de la administración pública bonaerense, incluidos los auxiliares de educación, lo que profundizó el alcance de la medida en el sistema educativo.
La decisión se adoptó luego de que los gremios docentes y la AJB ratificaran sus propias medidas de fuerza, lo que anticipó una paralización generalizada en el territorio provincial. El sindicato que conduce Claudio Arévalo resolvió avanzar con acciones gremiales frente a la pérdida del poder adquisitivo de los estatales bonaerenses, tras rechazar el último aumento ofrecido por el gobierno provincial en paritaria.
Desde ATE señalaron además a la administración nacional y apuntaron al presidente Javier Milei como “responsable de la depreciación del salario en el sector público bonaerense”. Junto con el reclamo salarial, el gremio exigió recategorizaciones, el pase a planta permanente de los trabajadores temporarios ingresados hasta diciembre de 2025 y la derogación inmediata de la resolución 293, además de una nueva normativa para el sector educativo.
Por su parte, la Asociación Judicial Bonaerense confirmó su adhesión a la huelga “sin presencialidad y sin teletrabajo”, al reclamar una propuesta salarial superadora que permita equiparar los salarios a la inflación de 2026 y recuperar la pérdida registrada durante 2025.
De este modo, San Nicolás se sumó a una jornada de protesta de amplio alcance, con un acatamiento promedio cercano al 75 por ciento en el sector docente, según los relevamientos de los gremios locales, y con un inicio del ciclo lectivo atravesado por el conflicto salarial y la falta de acuerdo en la negociación paritaria.

