Este año no se registraron casos de hantavirus en San Nicolás: el último fue en 2025 en la zona de las islas

EN ARGENTINA, LA TEMPORADA EPIDEMIOLÓGICA 2025-2026 ACUMULA 101 CASOS CONFIRMADOS Y LA TASA DE LETALIDAD SUPERA EL 31%

“Es de denuncia obligatoria. Con respecto al brote en el crucero, el genotipo viral aislado es el Andes -que circula en zona de los Andes patagónicos- es otro virus y otro reservorio, distintos a los de zona Centro de país”, aclaró consultado por EL NORTE Gastón Canevaro, referente municipal de Salud Animal. El especialista dio una serie de recomendaciones en materia de prevención, sobre todo para tener en cuenta en zonas rurales y periurbanas.

De la Redacción de EL NORTE
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EL NORTE consultó al referente municipal de Salud Animal Gastón Canevaro y la situación epidemiológica en nuestra ciudad, dado el brote a bordo de un crucero internacional que puso el tema en agenda y en alerta a las autoridades sanitarias dada la expansión de la enfermedad. “En 2026 no se notificaron casos en San Nicolás, y el año pasado, un caso de zona de islas que fue diagnosticado acá. Es de denuncia obligatoria. Con respecto al brote en el crucero, el genotipo viral aislado es el Andes -que circula en zona de los Andes patagónicos- es otro virus y otro reservorio, distintos a los de zona Centro. Este genotipo tiene la particularidad de poder transmitirse en primer lugar del reservorio (Oligorizomys longicaudatus) a una persona (caso índice) y luego, este individuo enfermo transmitirlo de persona a persona, que es lo que aparentemente sucedió en esa embarcación”.

La cepa Andes, detectada en el brote del MV Hondius, tiene antecedentes de circulación solo en Chubut, Río Negro, Neuquén y el sur de Chile según secuenciación genómica.

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El hantavirus es una enfermedad zoonótica emergente, causada por virus ARN de la familia Bunyaviridae. En la Argentina circulan dos especies asociadas al síndrome cardiopulmonar: Orthohantavirus andesense y Orthohantavirus mamorense, con variantes como Lechiguanas, Orán, Buenos Aires y Laguna Negra.

El mapa epidemiológico argentino muestra una concentración de casos en las provincias de Buenos Aires, Salta, Santa Fe, Jujuy, Río Negro, Entre Ríos y Chubut.

Según el último reporte del Ministerio de Salud de la Nación, la temporada epidemiológica 2025-2026 ya acumula 101 casos confirmados y una tasa de letalidad que supera el 31 por ciento. El país se consolida como el territorio americano con mayor cantidad de casos, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Medidas de prevención

Sobre las medidas de prevención, Canevaro recomendó: consultar al Servicio de Salud ante la aparición de un síndrome febril agudo específico (similar a un síndrome gripal sin afección de vías respiratorias altas) y vigilancia activa de la enfermedad. “En zonas rurales y periurbanas, se debe mantener libre de malezas y el césped corto en los alrededores de viviendas, galpones, huertas y corrales de animales. No hay que acumular leña, objetos en desuso o cualquier material que pueda servir de refugio para los roedores. Si se va a ingresar a un galpón, vivienda o rancho que estuvo en desuso por un tiempo, abrir aberturas para que ventile por un tiempo de 30 minutos como mínimo, luego rociar con agua y lavandina pisos y superficies y dejar actuar 15 minutos y luego limpiar. Nunca barrer en seco. También se debe prestar especial atención al lavado de manos y lavado de verduras”, marcó.

El Ministerio de Salud enfatiza que “la detección temprana y la atención médica adecuada son cruciales para reducir la mortalidad asociada”. La letalidad del síndrome cardiopulmonar por hantavirus puede superar el 30 por ciento, aunque una intervención oportuna mejora las probabilidades de recuperación.

La prevención y el control de la exposición a roedores infectados siguen como las principales estrategias para evitar nuevos contagios.

Así, las autoridades recomiendan mantener la limpieza de viviendas, galpones y estructuras cerradas en zonas rurales, y evitar el contacto con excreciones de roedores. Además, la vigilancia epidemiológica robusta y sensible cobra especial importancia debido a la posibilidad de transmisión interhumana, sobre todo con la variante Andes.

Contagio y sintomatología

La principal vía de contagio del hantavirus es la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales procedentes de excreciones de roedores infectados. Esto suele ocurrir en áreas rurales, suburbanas o silvestres, especialmente en viviendas, galpones o estructuras cerradas infestadas por roedores.

En Argentina, el Ministerio de Salud destaca que también puede producirse transmisión por contacto de mucosas con excreciones infectadas (vías conjuntival, nasal o bucal) y, en menor medida, por mordedura directa de roedores portadores.

Aunque la transmisión entre personas es poco frecuente, se documentaron casos en contextos de brote, por lo que todas las secreciones y fluidos humanos se consideran potencialmente riesgosos en estos escenarios.

La sintomatología inicial del hantavirus semeja un cuadro gripal, con fiebre superior a 38°C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Las formas graves pueden desencadenar insuficiencia respiratoria aguda y choque cardiogénico, especialmente en el síndrome cardiopulmonar.

Salto epidemiológico

El análisis de los datos oficiales permite dimensionar el salto epidemiológico: en lo que va de 2026 se notificaron 42 nuevos contagios y, a falta de dos meses para el cierre del período, la cifra total triplicó la cantidad de muertes respecto de temporadas anteriores.

De los 101 casos registrados, 32 personas fallecieron. El Ministerio de Salud precisó que “a nivel nacional, la temporada 2025-2026 muestra una cantidad de casos que se ubica, durante casi todo el período analizado, por encima del umbral de brote, con un incremento sostenido de los casos acumulados a lo largo de la temporada”.

La comparación histórica evidencia la magnitud del fenómeno. Las temporadas previas reportaron cifras sensiblemente menores: 57 casos en 2024-2025, 75 en 2023-2024, 63 en 2022-2023, 43 en 2021-2022, 54 en 2020-2021 y 83 en 2019-2020. En el ciclo actual, la tasa nacional subió a 0,21 casos por 100.000 habitantes, con registros máximos en varias provincias y una distribución geográfica más amplia que en el pasado.

Entre los factores que explican esta expansión, los especialistas destacan la presencia de roedores silvestres como reservorios del virus, la mayor interacción humana en ambientes rurales y silvestres, y el impacto del cambio climático en la dinámica de las poblaciones animales.

Según el Ministerio de Salud, “la distribución de los reservorios, junto con la creciente interacción humana con ambientes silvestres, la destrucción del hábitat, el establecimiento de pequeñas urbanizaciones en zonas rurales y los efectos del cambio climático, contribuye a la aparición de casos fuera de las zonas históricamente endémicas”.

La situación epidemiológica se vio agravada por un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que partió de Ushuaia el 1 de abril con 147 pasajeros y tripulantes de 23 países. El episodio encendió las alarmas globales cuando, días después de zarpar, se detectaron los primeros síntomas compatibles con la enfermedad. El caso generó preocupación sanitaria internacional luego de que se confirmaran varios contagios y al menos tres muertes vinculadas al brote, que mantiene bajo vigilancia epidemiológica a pasajeros y tripulantes del barco de expedición, que había partido inicialmente rumbo a distintos destinos del Atlántico Sur y la Antártida.

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