“El precio de la carne vacuna y el pollo bajó levemente, pero de todos modos el consumo no repunta, no alcanza. No marca diferencia”, observan desde los comercios del rubro en nuestra ciudad. Un asado para 10 personas vale unos 120.000 pesos. “Con cerdo, lo bajás a 50.000 o 60.000. Sucede que la brecha de precios entre carne y cerdo es mucha, algo de 110%”, calcularon en diálogo con EL NORTE.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
Tras varios meses de fuertes aumentos, en abril el precio promedio de la carne vacuna prácticamente no mostró cambios y algunos cortes incluso bajaron. De todos modos, no alcanza para revertir la gran caída en la demanda del mercado interno. Este panorama también se registra en nuestra ciudad. “El consumo de carne vacuna cayó cerca del 35 o 40 por ciento desde octubre pasado, pero la tendencia se intensificó en febrero”, estimaron desde las carnicerías locales en diálogo con EL NORTE.
“El precio de la carne vacuna y el pollo bajó levemente, pero de todos modos el consumo no repunta, no alcanza. No marca diferencia”, observan desde los comercios del rubro en nuestra ciudad.
Analistas evalúan que durante el primer cuatrimestre la demanda cayó entre seis y siete kilos por habitante por año respecto del mismo período de 2025.
Este retroceso en las mesas de los hogares se da en un contexto donde las plantas frigoríficas registran uno de sus niveles de actividad más bajos de las últimas décadas.
Al analizar la disponibilidad del producto por habitante, los datos indican que el promedio de ingesta de los últimos 12 meses se ubicó en 47,3 kilos por año, el guarismo más bajo en más de 20 años. Este nivel implica una baja del 3,7% respecto al registro de marzo del año anterior. La tendencia descendente se profundiza si se considera que hace dos décadas los niveles de consumo superaban los 60 kilos por persona.
Te puede interesar: https://test.test.diarioelnorte.com.ar/el-consumo-en-restaurantes-de-la-ciudad-cayo-30-promedio-a-mitad-de-mes-no-hay-plata-aseguran-los-propietarios/
Precios
El kilo de pollo ronda los 4500 o 4800 pesos, mientras que el de la costeleta de cerdo oscila entre los 9000 y los 11.500. Por su parte, el kilo de costeleta de vaca alcanza los 19.000, mientras que el de asado y pulpa se ubica entre los 20.000 y 22.000.
“A los asados, las familias o los amigos los hacen con carne de vaca y cerdo, y con eso bajan considerablemente el costo. Con mitad y mitad. Un asado para 10 personas sale 120.000 pesos. Con cerdo, lo bajás a 50 o 60. Sucede que la brecha de precios entre carne y cerdo es mucha, algo de 110%”, calcularon.
Según el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el valor promedio de este producto en el AMBA se ubicó en $18.559 por kilo y mostró una leve baja mensual de 0,03%, aunque todavía mantiene un incremento interanual del 61,9%. El cambio se produjo luego de un primer trimestre con fuertes remarcaciones: solo en marzo la carne se había encarecido un 10,6%, muy por encima de la inflación general de ese mes, que fue del 3,4%, y acumulaba un alza del 21,7% en el año.
En el sector atribuyen el cambio a una combinación de factores: la baja en el precio de la hacienda tras las fuertes subas de comienzos de año, una mayor oferta de animales provenientes de feedlots y un consumo más limitado por la competencia con el pollo y el cerdo.
Frecuencia y forma de pago
Sobre los compartimentos de consumo, desde las carnicerías locales comentaron: “La gente compra carne un par de veces a la semana únicamente. Y por lo que nos cuentan los clientes, muchos comen menos en este contexto, toman una buena merienda y luego no cenan”.
En cuanto a las formas de pago, los comerciantes ven poco y nada de billetes. “Todo se paga con tarjetas o las billeteras móviles, a la expectativa de las promociones semanales”.

