El combinado cordobés empató en Chubut y, tras el 2-0 como local, selló su clasificación a la máxima categoría en 2026.

En el desquite de la final por el segundo de los ascensos que otorga la Primera Nacional del fútbol argentino, el equipo cordobés igualó 1 a 1 ante Deportivo Madryn como visitante. Pero con el 2-0 de la ida, le alcanzó para volver al fútbol grande de la argentina tras 40 años. El árbitro de Facundo Tello tuvo una correcta actuación, en un duelo que tenía a uno de los equipos en un contexto espeso, producto de una seguidilla de sospechas por ayudas arbitrales y el favoritismo de la AFA. El trofeo del ascenso se lo entregaron con la cancha vacía por algunos incidentes que hubo sobre el final del partido.
En un duelo que se jugó bajo una intensa lluvia, en los primeros minutos los futbolistas fueron protagonistas de algunas situaciones de juego en las que no advirtieron la presencia del VAR. Un futbolista del equipo local se tiró en el área y un rival simuló un golpe. En ambos casos, Tello les advirtió con mucha presencia a los dos jugadores que no en las jugadas no pasó nada.
Deportivo Madryn abrió el marcador a los 18 del complemento con un verdadero golazo. El centro de Galeano fue a la altura del punto del penal y Luis Silba tiró una volea de tijera para establecer el 1 a 0 y ponerle más dramatismo a la final.
Los locales arriesgaban para buscar empatar la serie. Pero a los 40’ el visitante (que jugaba con un hombre más) llegaron al 1 a 1 por intermedio de Agustín Morales.
Los fanáticos de Deportivo Madryn se treparon a los alambrados en señal de frustración. Luego, hubo algunos incidentes hasta que Tello decidió dar por terminado el partido. Estudiantes logró el ascenso a Primera división, categoría en la que estuvo en los Campeonatos Nacionales de 1983, 1984 y 1985.


