La jornada se desarrolló en la Escuela Secundaria N° 19 y reunió a centros de estudiantes de cuatro instituciones. Bajo la consigna “El reto lo hacemos nosotros”, los jóvenes trabajaron sobre respeto, empatía y cuidado para cuestionar la filmación y viralización de hechos violentos.

Centros de estudiantes de cuatro escuelas secundarias de San Nicolás realizaron este jueves 30 de abril un encuentro intercolegial destinado a reflexionar sobre la violencia digital, la convivencia escolar y el rol de los jóvenes frente a la difusión de contenidos en redes sociales.
La actividad tuvo lugar desde las 8:30 en la Escuela de Educación Secundaria N° 19, bajo la premisa “Menos violencia digital, más convivencia real”. La jornada fue impulsada por centros de estudiantes y contó con la coordinación de la EES N° 21. También participaron comunidades educativas de la EES N° 16 y la EES N° 13.
Bajo la consigna “El reto lo hacemos nosotros”, los estudiantes propusieron transformar la llamada cultura del espectador. La iniciativa apuntó a reemplazar la lógica de filmar, compartir o consumir videos de peleas por acuerdos concretos basados en el respeto, la empatía y el cuidado.
El encuentro surgió como una respuesta a situaciones que preocupan a las comunidades educativas: peleas escolares filmadas por compañeros, episodios de violencia a la salida de boliches, difusión irresponsable de videos, retos virales peligrosos, amenazas y prácticas de exposición que convierten los conflictos en espectáculo.



Una jornada para cuestionar la viralización de la violencia
Durante la actividad, los estudiantes trabajaron sobre la idea de que “el que comparte también es parte”. Con esa premisa, buscaron poner en discusión no solo los hechos de violencia, sino también el rol de quienes los registran, los difunden o los consumen en redes sociales.
La propuesta puso el foco en la prevención de peleas escolares, el uso responsable de plataformas digitales, la ciudadanía digital crítica y la responsabilidad frente a la circulación de imágenes. También se abordaron la convivencia institucional y la construcción de acuerdos colectivos.
Los centros de estudiantes trabajaron sobre tres ejes definidos como “Reglas de Oro”: respeto, empatía y cuidado. La intención fue que esos conceptos no quedaran como consignas generales, sino que pudieran convertirse en compromisos concretos, elegidos y validados por los propios jóvenes.
La jornada incluyó instancias de escucha, diálogo, elaboración de acuerdos y propuestas de ideas. El objetivo fue generar herramientas para desactivar retos peligrosos, humillaciones digitales y situaciones que muchas veces desbordan el ámbito escolar, pero impactan directamente en la vida de los adolescentes.
El mensaje central fue que la convivencia no depende solo de normas impuestas, sino de acuerdos construidos colectivamente por la comunidad educativa.

