Natalia Gattinoni, investigadora del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, habló en el estudio de EL NORTE Stream y destacó la importancia de la información climática para la toma de decisiones en el campo.

En el marco de Expoagro 2026, Natalia Gattinoni, licenciada en Ciencias de la Atmósfera e investigadora del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, participó del estudio de EL NORTE Stream y explicó el papel central que tiene el clima en la producción agropecuaria.
Durante la entrevista, señaló que las variables meteorológicas atraviesan todas las actividades del sector. “Cuando hablás de campo hablás de maquinaria, de precios, de economía y también de clima. Es totalmente transversal”, afirmó.
Gattinoni remarcó que el clima sigue siendo el único factor que el productor no puede controlar, aunque sí puede anticipar escenarios a partir de la información científica. En ese sentido, explicó que los pronósticos y el análisis de fenómenos climáticos permiten planificar decisiones productivas.
“Lo que podemos hacer es anticiparnos con la información que tenemos y con todos aquellos que estudiamos e interpretamos la información climática”, indicó.
La especialista explicó que el monitoreo de fenómenos como El Niño o La Niña, que se desarrollan en el océano Pacífico, resulta clave para prever cómo podrían comportarse las lluvias y las temperaturas en los próximos meses.
Según detalló, esas variables son determinantes para la producción. “Las lluvias y la temperatura son dos variables claves para el campo”, sostuvo.
Gattinoni también destacó la importancia del otoño para el sector agropecuario, ya que es un período clave para evaluar la humedad del suelo y comenzar a planificar la próxima campaña agrícola.
Además, advirtió que los eventos climáticos extremos, como sequías o lluvias intensas, tienen un impacto cada vez más visible en la producción y en las economías regionales.
“Hace unos años vivimos una de las peores sequías en la Argentina y eso impacta notablemente en la producción y en la economía”, señaló.
Por último, la investigadora explicó que el estudio del clima combina modelos científicos complejos, grandes volúmenes de datos y nuevas herramientas tecnológicas, entre ellas la inteligencia artificial, aunque remarcó que el análisis humano sigue siendo fundamental para interpretar la información meteorológica.

