Familiares y amigos de Pepe Soriano despidieron hoy los restos del reconocido actor y director, que falleció este miércoles a los 93 años.

El velatorio de José Carlos Soriano, de extensa y fructífera carrera en la Argentina y España, se realizó en SAGAI, institución de la que fue presidente honorario con el fin de administrar de manera colectiva los derechos de propiedad intelectual de actores, actrices, intérpretes de voz y bailarines abonados de forma compensatoria por la comunicación pública de sus obras.
Numerosas personalidades del mundo del espectáculo se reunieron en esa entidad de la calle 25 de Mayo al 500 para brindar el último adiós a Pepe Soriano, antes de que sus restos sean trasladados hasta el Panteón de Actores del cementerio de la Chacarita, también en la ciudad de Buenos Aires.
“Pepe Soriano murió a los 93 años y dejó el recuerdo de un referente de la cultura con trayectoria invalorable. Es un amigo de toda la vida, fue con el primer actor que trabajé hace 48 años, el 20 de diciembre de 1975. Ese día nos prometimos que todos los 20 de diciembre nos íbamos a juntar para seguir ratificando la amistad”, sostuvo el empresario teatral Carlos Rottemberg en declaraciones a la prensa. “Hizo lo que pensó y lo que dijo. SAGAI es una prueba evidente, lo que hizo por su colegas está plasmado en esto”, remarcó Rottemberg, para luego revelar que sus últimos días los pasó con su familia y que pudo recibir la feliz novedades de la llegada de un nieto: “Tuvo la hermosa noticia de que va a ser abuelo porque está embarazada su hija”, expresó.
Además de Rottemberg y su hijo Tomás, en el velorio estuvieron Nancy Duplaá y Pablo Echarri, Luis Brandoni, Martín Seefeld, Tomás Fonzi, Jorge Marrale y Dorys del Valle, entre otros colegas y amigos, de igual modo que el ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer.
Con más de 90 años, José Carlos Soriano, tal cual era su verdadero nombre, continuaba trabajando como uno de los actores más prestigiosos del país.
Soriano nació el 25 de septiembre de 1929 en el barrio porteño de Colegiales y desde chico siempre soñó con ser actor. De hecho, viajaba en los tranvías y se iba hacia el Microcentro porteño para ver diferentes obras de teatro. Era tan asiduo espectador que los boleteros ya lo conocían y le daban una buena ubicación.
En 1947, cuando tenía 18 años, debutó como actor amateur en el club Alarcón, al tiempo que estudiaba Derecho, aunque lo hacía sin demasiada voluntad porque su pasión eran las tablas.
Soriano empezó a participar del teatro universitario y debutó con “Sueño de una noche de verano”, de William Shakespeare, en el Teatro Colón. Desde entonces no se detuvo más y brilló tanto en cine y en teatro como en televisión. Será especialmente recordado por sus roles en películas emblemáticas como “La Patagonia rebelde”, “Asesinato en el Senado de la Nación” y “La Nona”, entre tantas otras.

