Las cámaras de seguridad y el testimonio de un chofer fueron clave para identificar al femicida, quien escapó luego de cometer el crimen.

Giovana Sosa fue asesinada en un hotel alojamiento en El Talar de Pacheco. Su cuerpo fue encontrado por empleados del lugar, y las cámaras de seguridad permitieron reconstruir los movimientos del sospechoso.
La investigación llevó a la captura de su novio, NTF, quien intentó escapar tras el crimen.
El hallazgo del cuerpo
Empleados del hotel descubrieron el cuerpo de Giovana cerca de las 2:40 de la madrugada del martes.
Al ingresar a la habitación, la encontraron desnuda sobre la cama y con sangre en el rostro. De inmediato, alertaron al 911.
Cuando la Policía llegó al lugar, un médico constató la muerte y observó que la víctima tenía un corte en la nuca. En ese momento, su identidad aún no había sido confirmada.
El rastro del asesino

Las investigaciones revelaron que la pareja había llegado al hotel en un auto de una aplicación de viajes.
Los detectives localizaron al chofer, quien declaró que recogió a una joven llamada “Giovana” a la 1:47 en Malvinas Argentinas.
Durante el trayecto, ella le pidió que se detuviera para subir a un joven. Luego, ambos descendieron en el hotel.
La captura del sospechoso
Agentes de la sub DDI de Tigre solicitaron las grabaciones de seguridad del hotel. En los videos se ve al sospechoso llegando junto a Giovana y, horas después, escapando a las 5:30 de la madrugada.
Tras analizar sus redes sociales, los investigadores identificaron al sospechoso y realizaron un allanamiento de urgencia para detenerlo.
Los registros confirman que nadie más ingresó a la habitación, por lo que no hay dudas sobre su responsabilidad en el crimen.
El caso está en manos de la fiscal Mariela Miozzo, de la UFI de Género de Tigre.

