Casación confirmó la prisión preventiva en la causa por fentanilo adulterado

La Cámara Federal de Casación Penal ratificó la prisión preventiva del director técnico del laboratorio HLB Pharma, José Maiorano, en el expediente que investiga la elaboración y distribución de fentanilo contaminado, vinculado a la muerte de más de un centenar de personas en el país. El fallo se inscribe en una de las causas sanitarias y judiciales más graves de los últimos años.
Según confirmaron fuentes judiciales, los jueces Javier Carbajo, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, integrantes de la Sala IV del máximo tribunal penal federal, rechazaron por “inadmisible” el recurso presentado por la defensa de Maiorano. De este modo, dejaron firme la decisión que lo mantiene detenido de manera preventiva mientras avanza la investigación.
El director técnico está procesado por el delito de adulteración de sustancias medicinales que habría tenido como resultado el fallecimiento de al menos 20 pacientes, en concurso real con el delito de adulteración de sustancias medicinales de modo peligroso para la salud, ambos en carácter de coautor. La pesquisa, sin embargo, vincula el lote contaminado con 111 muertes, de acuerdo con los registros incorporados al expediente.
Maiorano permanece detenido desde el 25 de septiembre de 2025 por orden del juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, a cargo de la causa. Para el magistrado y para la Cámara, la magnitud del daño causado, la complejidad del presunto entramado delictivo y el riesgo de entorpecimiento de la investigación justifican la continuidad de la prisión preventiva.
Responsabilidades en la cadena de producción del fentanilo
En el expediente también está imputado Ariel García Furfaro, dueño de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A. A él se le atribuye haber intervenido, junto a otros 16 integrantes del plantel de ambas firmas, en la adulteración del lote 31202 del opioide fentanilo, destinado al uso sanitario público, con orden de producción emitida el 16 de diciembre de 2024.
De acuerdo con la acusación, las maniobras investigadas abarcan distintas etapas de la cadena productiva: desde la toma de decisiones sobre fabricación y controles de calidad hasta la distribución y comercialización del producto. El lote cuestionado habría llegado a centros de salud y servicios de emergencias, donde posteriormente se registraron los casos fatales.
- El lote 31202 de fentanilo fue producido para uso en el sistema de salud.
- Se detectaron graves fallas en el proceso de fabricación y control.
- La causa investiga al menos 20 muertes directamente vinculadas al delito imputado y más de un centenar asociadas al lote adulterado.
“Las adulteraciones de la sustancia medicinal consistieron en su contaminación a partir de un proceso de fabricación caracterizado por múltiples falencias, entre ellas muchas críticas, respecto de lo cual existió una pluralidad de alertas que no fueron atendidas”, señala uno de los escritos judiciales incorporados a la causa.
La investigación busca determinar con precisión el alcance de las responsabilidades penales de los directivos y técnicos de los laboratorios involucrados, así como las fallas en los controles internos y externos que permitieron que un medicamento de alta potencia y uso extendido llegara adulterado a los pacientes. En paralelo, el caso reabrió el debate sobre la trazabilidad de fármacos críticos, la fiscalización estatal de la industria y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención para evitar nuevas tragedias sanitarias.

