Una masa de aire ártico provocará nevadas intensas y lluvias heladas desde el centro hasta el noreste del país, en un episodio invernal de gran magnitud que vuelve a poner en debate el vínculo con el cambio climático.

Una tormenta invernal de características inusualmente severas afectará a más de 160 millones de personas en Estados Unidos a partir de este viernes, impulsada por un vórtice polar extendido que enviará una intensa masa de aire ártico sobre gran parte del país. El fenómeno traerá consigo nevadas intensas y lluvias heladas en amplias regiones del territorio.
Según los pronósticos, la tormenta invernal Fern cubrirá más de la mitad de la extensión continental estadounidense. El área afectada se extenderá desde Texas y las Grandes Llanuras hasta los estados del Atlántico medio y el noreste, generando condiciones climáticas extremas en zonas densamente pobladas.
Los especialistas explican que este tipo de episodios se producen cuando el vórtice polar, una vasta región de aire frío y baja presión ubicada en la estratósfera sobre el Ártico, se desplaza o se estira hacia latitudes más bajas. En condiciones normales, el sistema permanece relativamente compacto y confina el aire frío en el hemisferio norte.




“Normalmente, el vórtice gira alegremente y tiene poco efecto en nuestro clima, pero ocasionalmente se mueve o se estira hacia el sur sobre América del Norte, trayendo consigo una oleada de frío”, dijo Jennifer Francis, científica principal del Centro de Investigación Climática Woodwell, en declaraciones a la agencia AFP.
Este estiramiento puede producirse cuando grandes ondas atmosféricas que se forman cerca de la superficie ascienden y desestabilizan el sistema. En esos casos, el vórtice no se rompe por completo, sino que adopta una forma más ovalada que permite que el aire frío avance más al sur.
“Piense en él como una banda elástica que está siendo estirada”, explicó Judah Cohen, científico de dinámica climática del MIT. “Eso permite que el aire frío se expanda mucho más hacia el sur, como estamos viendo esta semana aquí en Estados Unidos”.
Jason Furtado, meteorólogo de la Universidad de Oklahoma, señaló que estos episodios no suelen prolongarse tanto como las rupturas completas del vórtice, pero remarcó que resultan igualmente significativos, en especial para América del Norte.
El debate científico se intensifica al analizar el posible vínculo entre estos eventos y el cambio climático. Existe consenso en que el Ártico se calienta a un ritmo mayor que el promedio global, un proceso conocido como amplificación ártica, asociado al cambio climático causado por el ser humano.
Cohen sostuvo que este calentamiento desigual favorece la formación de grandes ondas atmosféricas sobre Eurasia, lo que incrementa la frecuencia con la que el vórtice polar se desborda hacia América del Norte. “Los estudios sugieren que estas anomalías en el vórtice están ocurriendo más a menudo en un mundo en calentamiento, lo que favorece extremos invernales más frecuentes”, afirmó Francis.
Furtado, en cambio, llamó a la cautela. Reconoció que las observaciones de los últimos 20 años muestran un aumento de estos episodios, pero advirtió sobre las dificultades para establecer una relación directa y concluyente con el cambio climático de origen humano. “En mi opinión, es más difícil establecer esa conexión a largo plazo, simplemente porque creo que no tenemos suficientes datos”, completó.

