Fuerte repunte del tráfico aéreo en Latinoamérica

El transporte aéreo regional consolida su recuperación

Avión comercial despegando en aeropuerto latinoamericano

NewsITe

El tráfico aéreo en América Latina y el Caribe volvió a mostrar en marzo de 2026 un desempeño sólido, con una suba del 6% interanual y 43,1 millones de pasajeros transportados. Los datos surgen del último informe de la Asociación de Líneas Aéreas de Latinoamérica y el Caribe (ALTA), elaborado en base a estadísticas oficiales de autoridades aeronáuticas y compañías aéreas de la región.

Entre enero y marzo, el acumulado llegó a 127,6 millones de pasajeros, un 6,3% más que en el mismo período de 2025. El crecimiento, sin embargo, no fue homogéneo: se concentró en los vuelos dentro de la región –tanto domésticos como intrarregionales–, mientras que el tráfico de larga distancia mostró una evolución mucho más moderada.

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En marzo, los vuelos domésticos aumentaron 8,6% y los intrarregionales 10,7%, contra un magro 0,8% en las operaciones extrarregionales. Ocho de cada diez pasajeros adicionales del trimestre volaron dentro de América Latina y el Caribe, confirmando que la recuperación se apoya en la conectividad interna y en viajes de corta y media distancia, más resistentes a la volatilidad económica y geopolítica.

Cambios de tendencia y desempeño por países

Uno de los datos que más llamó la atención fue el giro en el vínculo aéreo entre América Latina y Estados Unidos, el principal mercado extrarregional. Tras leves subas en enero (0,3%) y febrero (1,6%), en marzo ese segmento cayó 2,8% interanual, hasta los 9,91 millones de pasajeros. En el primer trimestre el saldo fue negativo: -0,4%, con 28,62 millones de pasajeros, afectado sobre todo por la fuerte contracción del corredor México–Estados Unidos, que se desplomó 11,6% interanual en marzo.

La baja coincidió con disrupciones operativas en aeropuertos estadounidenses durante la temporada de spring break, lo que golpeó a los destinos turísticos mexicanos: el ingreso de ciudadanos de Estados Unidos a México retrocedió 14,4%, explicando buena parte del freno en el tráfico internacional de ese país.

En contraste, varias economías impulsaron con fuerza el crecimiento regional. Brasil fue el principal motor: sumó 852.000 pasajeros adicionales en marzo, con una suba interanual del 8,3% y un total de 11,1 millones de pasajeros en el mes. El mercado doméstico brasileño acumula 19 meses consecutivos de expansión, mientras que el internacional lleva 60 meses seguidos de crecimiento y alcanzó 2,6 millones de pasajeros, el mayor volumen histórico para un marzo.

El corredor Argentina–Brasil destacó con fuerza propia: creció 29,8% interanual en marzo y 32% en el primer trimestre, consolidándose como el principal mercado intrarregional tanto por volumen como por ritmo de expansión, un dato clave para la conectividad del Cono Sur.

Colombia, Caribe y Panamá, focos de expansión

Colombia también exhibió un muy buen desempeño. Durante marzo movilizó 4,98 millones de pasajeros, un aumento del 9,9% interanual que equivale a 451.000 viajeros adicionales. El crecimiento se repartió de manera equilibrada entre el mercado doméstico (+9,5%) y el internacional (+10,6%). Cinco rutas internas concentraron más de la mitad del incremento, entre ellas Bogotá–Cali, Bogotá–Montería y Bogotá–Barranquilla, mientras que Bogotá–Medellín se mantuvo como la ruta doméstica de mayor volumen de toda la región.

La República Dominicana, apuntalada por el turismo, alcanzó 2,1 millones de pasajeros y creció 13,4% en términos interanuales. El tráfico con Estados Unidos, que representa la mitad del movimiento internacional del país, avanzó 9,9%, y el que la conecta con Canadá –cerca del 20% del total– subió 17,4%. También se verificaron fuertes alzas en los mercados con Colombia (+31%) y Argentina (+53%), con la ruta Punta Cana–Toronto como la de mayor volumen, con 133.704 pasajeros en el mes.

Panamá fue el país con mayor ritmo de expansión entre los principales mercados, con un salto del 14,1% interanual y 1,9 millones de pasajeros transportados. Por segundo mes consecutivo encabezó el ranking de crecimiento porcentual, apoyado en su rol de hub regional. En marzo estuvo conectado con 36 países mediante 108 pares de aeropuertos. La ruta Bogotá–Panamá fue la más transitada, con 856 vuelos operados, un 9,8% más que un año antes.

Retrocesos, estructura del mercado y presión de costos

No todos los indicadores fueron positivos. México cerró marzo con 10,7 millones de pasajeros, pero registró una caída del 3,2% interanual, tanto en vuelos domésticos como internacionales. Chile mostró un retroceso del 1,9%, mientras que Bolivia acusó la contracción más fuerte, con una baja del 11,5% asociada a la debilidad de su mercado interno. En el Caribe, algunos destinos continúan a la baja en tráfico internacional, con casos extremos como Cuba (-82%) y Jamaica (-19,7%).

Desde el punto de vista estructural, en marzo el 54,5% del tráfico regional correspondió a vuelos domésticos y el 45,5% a operaciones internacionales. Dentro de este último segmento, el 11,4% fue intrarregional y el 34,2% extrarregional. La demanda medida en RPK (pasajeros-kilómetro transportados) creció 7,3%, muy por encima del incremento de la capacidad ofrecida (ASK +3,6%), lo que elevó el factor de ocupación promedio al 83,9%, 2,9 puntos porcentuales más que un año atrás.

El informe de ALTA advierte, no obstante, sobre un frente de preocupación: los costos, en particular el combustible. La escalada del conflicto en Irán y las disrupciones en el Estrecho de Ormuz introdujeron una fuerte volatilidad en el mercado energético. De acuerdo con el IATA Jet Fuel Price Monitor, el precio promedio del jet fuel en América Latina y el Caribe llegó a USD 4,36 por galón en la semana terminada el 1 de mayo, casi el doble del promedio de 2025.

“Marzo confirma que la región crece desde adentro: 8 de cada 10 pasajeros adicionales del trimestre volaron dentro de América Latina y el Caribe, con mercados como Argentina-Brasil creciendo 29,8%. Sostener este dinamismo, en un contexto donde el conflicto en Irán y las consecuentes restricciones en el Estrecho de Ormuz han presionado el alza del precio del combustible, exige evitar medidas que encarezcan aún más volar, para preservar la conectividad que impulsa el desarrollo regional”, sostuvo Peter Cerdá, CEO de ALTA.

Con una demanda aún en expansión, pero desigual entre mercados y segmentos, el desafío para las aerolíneas será sostener la recuperación sin trasladar por completo a las tarifas el fuerte incremento del combustible, en un contexto global incierto pero con América Latina posicionada como uno de los polos más dinámicos del transporte aéreo.

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