Falso operativo policial y robo millonario en un depósito de Lanús

La inseguridad volvió a golpear con fuerza en el Conurbano bonaerense. Un grupo comando se hizo pasar por personal de la Policía Bonaerense, irrumpió en un depósito logístico de la empresa Mercado Libre en Lanús Oeste y se llevó alrededor de 20 millones de pesos en efectivo, tras montar un falso operativo de inspección.
El episodio ocurrió en un galpón ubicado sobre la calle Potosí al 1800, a pocos minutos del mediodía. De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, al menos cuatro delincuentes arribaron al lugar con uniformes, chalecos y distintivos similares a los que utiliza la fuerza provincial. Esa apariencia, sumada a la seguridad con la que se movieron, les permitió ingresar sin mayores obstáculos.
Una vez en el interior del predio, los falsos policías solicitaron documentación y simularon estar llevando adelante un procedimiento rutinario. La escena cambió de manera abrupta cuando desenfundaron armas de fuego, redujeron a la decena de empleados que se encontraba trabajando y los obligaron a tirarse al piso, sin posibilidad de dar aviso ni accionar ningún sistema de alerta.
Con el personal inmovilizado, la banda se dirigió directamente a dos cajas fuertes donde se guardaba dinero destinado a operaciones logísticas y pagos internos. En pocos minutos se hicieron de un botín estimado en 20 millones de pesos y escaparon antes de que llegaran patrulleros reales. Todo el accionar quedó registrado por las cámaras de seguridad del depósito, material que ahora analiza la fiscalía interviniente.
Una modalidad delictiva en crecimiento
La causa es investigada por la Justicia bonaerense, que intenta determinar si los delincuentes contaron con información previa sobre el movimiento de fondos y la rutina del establecimiento. Los pesquisas no descartan que alguien haya aportado datos sobre la ubicación de las cajas fuertes y los horarios de mayor vulnerabilidad.
Especialistas en seguridad consultados señalan que este tipo de golpe confirma una tendencia preocupante: bandas que ya no irrumpen con tiros desde el primer minuto, sino que copian la estética, los códigos y el protocolo de un operativo oficial para desactivar cualquier reacción inicial de las víctimas. El uso de uniformes apócrifos, móviles adulterados y documentación falsa se consolida como un recurso habitual en robos planificados.
- Los delincuentes utilizaron chalecos y distintivos similares a los de la Policía Bonaerense.
- Redujeron a los empleados simulando un control documental y luego exhibiendo armas.
- Apuntaron de forma directa a dos cajas fuertes con dinero en efectivo.
- El robo ascendió a unos 20 millones de pesos, según las primeras estimaciones.
- Las cámaras de seguridad serán clave para identificar a la banda.
La modalidad del falso operativo reabre el debate sobre los controles a la indumentaria policial y la necesidad de protocolos claros para empresas y trabajadores ante intervenciones presuntamente oficiales.
En Lanús, el caso no sólo dejó un golpe económico de magnitud, sino también una sensación de vulnerabilidad entre comerciantes y firmas de logística que operan en la zona. Mientras avanza la investigación, crece la preocupación por lo sencillo que resulta, en la práctica, convertir un operativo trucho en la puerta de entrada para un robo minuciosamente planificado.

