Un hombre de 33 años falleció en General Pueyrredon tras contraer hantavirus. El caso se conoció pocas horas después del deceso de un adolescente de 14 años en San Andrés de Giles. En 2025 se notificaron 77 contagios.

Un hombre de 33 años murió en Mar del Plata luego de contraer hantavirus y se convirtió en el primer fallecido del año en el partido de General Pueyrredon. El deceso ocurrió a pocas horas de confirmarse la muerte de un adolescente de 14 años en San Andrés de Giles.
La víctima era oriunda de Sierra de los Padres, a 30 kilómetros de la ciudad balnearia. Comenzó con síntomas a fines de noviembre de 2025 y fue diagnosticada con distrés respiratorio grave. Con el paso de las semanas, su cuadro se agravó hasta que finalmente falleció en las últimas horas, según constató la periodista Ana Roche en DIB.
Según trascendió en medios locales, el hombre vivía en una zona semirrural y tenía antecedentes de exposición rural vinculados a actividades de caza y taxidermia. Las pruebas de laboratorio realizadas tras su muerte confirmaron que había contraído hantavirus.
Las áreas de Zoonosis y Salud del Municipio de General Pueyrredon, junto con la Región Sanitaria VIII, realizaron acciones de control de foco, tareas de desinfección y control de roedores en el domicilio y en los lugares de trabajo de la persona fallecida.
El 2 de enero se conoció otro fallecimiento por hantavirus: un joven de 14 años de San Andrés de Giles. El caso generó preocupación por el incremento de la enfermedad, que el año pasado registró una suba de contagios, con el 70% concentrado en la región central del país, incluyendo Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y la Ciudad de Buenos Aires.
De acuerdo con el último informe del Ministerio de Salud de la Nación, durante 2025 se notificaron 77 casos confirmados de hantavirus, de los cuales 23 fallecieron. Esto representa una letalidad del 29,8%. En la temporada actual, los casos notificados ascienden a 43.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es una zoonosis producida por virus ARN de la familia Bunyaviridae. Se transmite principalmente a través de roedores silvestres que actúan como reservorios naturales y eliminan el virus mediante orina, saliva y excrementos.
En Argentina circulan dos especies asociadas al síndrome cardiopulmonar por hantavirus: Orthohantavirus andesense y Orthohantavirus mamorense. La principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles contaminados en áreas rurales, silvestres, suburbanas o en peridomicilios.
También existe evidencia de transmisión persona a persona, y las secreciones humanas se consideran potencialmente peligrosas. El contagio puede ocurrir por mordeduras o contacto de excreciones con mucosas.
Síntomas y prevención
El hantavirus puede causar síndrome cardiopulmonar, con cuadros que van desde fiebre inespecífica hasta insuficiencia respiratoria aguda y shock. Los síntomas iniciales incluyen fiebre mayor a 38°, dolores musculares, cefalea, escalofríos, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. La detección temprana resulta clave para mejorar el pronóstico.
Para prevenir contagios se recomienda mantener viviendas limpias, sellar rendijas, ventilar espacios cerrados antes de limpiarlos, desinfectar con agua y lavandina, evitar el contacto con roedores, desmalezar alrededores y disponer la basura lejos de los hogares. También se aconseja acampar alejados de malezas y no dormir sobre el suelo.

