Especialistas del CONICET y la UBA realizaron la primera campaña arqueológica histórica sistemática en la Isla de los Estados, con apoyo de la Armada. Buscan reconstruir la vida en el Atlántico Sur en el siglo XIX y su vínculo con Malvinas.

Un equipo de investigadores del CONICET, la Universidad de Buenos Aires y otras instituciones académicas llevó adelante la primera campaña arqueológica histórica sistemática en la Isla de los Estados, uno de los territorios más aislados del país.
La expedición se realizó con apoyo logístico de la Armada Argentina y tuvo como objetivo reconstruir la historia marítima de la región a partir del relevamiento de restos materiales. El proyecto forma parte de la iniciativa “Aquí Hay Dragones”, encabezada por el marino y veterano de Malvinas Roberto Ulloa.
Un enclave clave para entender el Atlántico Sur
Ubicada a unos 24 kilómetros de la costa de Tierra del Fuego y con 63 kilómetros de extensión, la isla conserva evidencias que documentan la presencia argentina en el Atlántico Sur durante el siglo XIX.
Según explicó el investigador Carlos Landa, referente del Instituto de Arqueología de la UBA, la campaña apunta a comprender cómo se organizaba la vida en un entorno extremo y a destacar la importancia de preservar estos sitios históricos.
Durante ese período, la isla cumplió un rol estratégico como base de aprovisionamiento para la colonia argentina impulsada por Luis Vernet en las Islas Malvinas. Ambas formaban parte de un sistema de explotación de recursos que articulaba la presencia argentina en la región.
Qué hallaron los investigadores
El equipo, integrado entre otros por Sebastián Ávila, relevó restos de viviendas, estructuras de trabajo, materiales de navegación y utensilios de uso cotidiano. A partir de estos hallazgos y su cruce con fuentes documentales, los especialistas buscan reconstruir los circuitos de aprovisionamiento y las dinámicas laborales de la época.
Uno de los puntos centrales del relevamiento fue el histórico Faro San Juan de Salvamento, inaugurado en 1884 y conocido como el “Faro del Fin del Mundo”. Allí se identificaron objetos vinculados a la vida cotidiana de los fareros, además de estructuras relacionadas con un antiguo presidio y un cuartel de marinería.
Entre los elementos destacados se registró un pescante, utilizado para izar embarcaciones, así como vestigios de una subprefectura, una cárcel y una estación meteorológica que funcionaron entre 1884 y 1898.
Puerto Cook y la vida en el presidio
Otro de los sitios relevados fue Puerto Cook, donde funcionó un presidio que llegó a albergar a más de un centenar de detenidos. En ese sector se identificaron estructuras penitenciarias y restos materiales vinculados a la vida cotidiana en condiciones extremas.
Entre los hallazgos se encontraron vainas de cartuchos Remington, que dan cuenta de situaciones de control y posibles episodios de violencia dentro del establecimiento.
Los investigadores destacaron que esta campaña permite confirmar el rol de la isla como enclave de aprovisionamiento para Malvinas y avanzar en el estudio de la soberanía y las fronteras en el Atlántico Sur.
“Esta campaña arrojará luz no solo sobre el vínculo histórico entre la Isla de los Estados y las Islas Malvinas, sino también sobre la historia de la consolidación de las fronteras de nuestro país”, señalaron.
Los resultados preliminares, respaldados por el Centro Austral de Investigaciones Científicas y la Universidad de Cádiz, serán la base de futuros trabajos académicos y de divulgación orientados a profundizar el conocimiento sobre este territorio estratégico.

