Hubo 30 asesinatos más que en 2024, según indica el informe del Observatorio de Seguridad Pública (OSP).

La provincia de Santa Fe cerró el año 2025 con un incremento en los homicidios respecto de 2024, año en el que se registró un marcado descenso de los crímenes tras la llegada del Plan Bandera, aplicado ante la grave situación que atravesaba la zona.
El Observatorio de Seguridad Pública (OSP), organismo dedicado a recolectar, analizar y difundir información vinculada a diferentes aspectos de la problemática delictual, dio a conocer el dato que encendió las alarmas.
Uno de los números más esperados en el cierre de 2025 tenía que ver con el balance en materia de seguridad en Santa Fe. El último informe del OSP señala que el año pasado se registraron 210 homicidios, es decir, 30 más en comparación con 2024. Ese año resultó particularmente relevante por el impacto de las cifras: en 2023 hubo cerca de 400 crímenes y la implementación del Plan Bandera permitió reducir de forma significativa ese volumen.

El 2025 comenzó con un registro que llamó la atención, ya que enero cerró con 31 homicidios. Luego se sucedieron meses con números menos impactantes, aunque diciembre volvió a escalar y se ubicó en el segundo lugar del año, con 25 asesinatos.
Como ocurrió en otros períodos, la ciudad de Rosario encabezó la distribución territorial con 115 homicidios, mientras que la capital provincial se ubicó en segundo lugar, con 52 casos.
Contexto de los hechos
En cuanto al contexto de los hechos, la economía ilegal u organización criminal concentró el 41,4% de los asesinatos, mientras que los conflictos interpersonales representaron el 37,1%.
Del total de casos, 135 ocurrieron en la vía pública y 59 dentro de viviendas particulares. En relación con el género de las víctimas, el informe destaca que el 85,7% eran hombres, el 13,3% mujeres y el 1,0% mujeres trans.

El documento también incorpora un dato relevante sobre los femicidios: en la provincia se registraron 17 casos, a los que se suman 13 muertes violentas de mujeres durante el año.
Si bien la cifra permanece por debajo de los picos registrados en 2014, cuando se cometieron 463 asesinatos, o en 2023, que cerró con 399 casos, las autoridades advierten un escenario preocupante por el incremento respecto de 2024, año en el que se había observado un impacto positivo tras la llegada de las fuerzas federales.

