La investigación apunta a maniobras con fondos del tesoro y quedó registrada en cámaras de seguridad de la sucursal.

La Justicia federal imputó a una tesorera de la sucursal San Pedro del Banco de la Nación Argentina por un faltante de 40 millones de pesos. La investigación sostiene que la mujer habría sustraído el dinero mediante maniobras irregulares con fondos del tesoro.
La imputada, identificada como MCN, de 36 años, se desempeñaba como responsable del Servicio de Cajas y de la administración de los fondos del tesoro. El fiscal federal Matías Felipe Di Lello formalizó la investigación ante el juez Carlos Villafuerte Ruzo, quien dio curso a la imputación.
El fiscal encuadró la conducta en el delito de peculado, previsto en el artículo 261 del Código Penal. La figura establece penas de 2 a 10 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua. El magistrado dispuso el embargo de la vivienda de la imputada, su inhibición general de bienes y fijó un plazo de 90 días para la investigación.
El caso se inició el 16 de octubre del año pasado, cuando un arqueo preventivo detectó inconsistencias en el dinero en efectivo del tesoro de la sucursal. Al día siguiente, la Gerencia Zonal intervino la entidad y realizó un control integral con personal de Pergamino y San Nicolás, que confirmó el faltante de 40 millones de pesos.
A partir de la denuncia y del sumario administrativo, la fiscalía avanzó con la recolección de pruebas. Entre ellas se incluyeron testimonios, documentación bancaria y el análisis de los movimientos del tesoro bajo la órbita de la imputada.
Las maniobras bajo investigación
La fiscalía centró la imputación en dos hechos registrados por el sistema de videovigilancia del banco. En uno de ellos, ocurrido el 31 de julio, la imputada habría retirado dinero del “tesoro reserva”, lo ocultó entre sus prendas en una bolsa de nailon y se retiró de la sucursal.
Luego, se registró un pase de fondos por 10 millones de pesos desde el “tesoro latón” hacia un cajero automático. Según la acusación, esa operación habría tenido carácter contable para encubrir la sustracción.
En otro episodio, el 8 de agosto, se le atribuye haber extraído fajos de billetes de 20.000 pesos del “tesoro libre” y entregarlos a un cajero para cancelar deudas personales de tarjetas de crédito por un total de 16 millones de pesos. En paralelo, habría realizado pases virtuales por la misma suma para equilibrar los registros.
Entre las pruebas, la fiscalía destacó los registros de las cámaras de seguridad, que documentan la manipulación de dinero en sectores restringidos y el retiro de efectivo. También incorporó comprobantes de pago de tarjetas de crédito a nombre de la imputada y los resultados del arqueo integral realizado el 17 de octubre.

