La actriz revela su proyecto para después de la vida de los padres

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La actriz Inés Estévez, madre de dos adolescentes con discapacidad, volvió a poner en agenda una inquietud que atraviesa a miles de familias argentinas: qué ocurrirá con sus hijos cuando ellas ya no estén. Lejos de limitarse a la denuncia, la artista adelantó que trabaja junto a otras madres en la creación de una asociación civil y de un hogar pensado especialmente para personas con discapacidad que no pueden valerse por sí mismas.
En declaraciones televisivas, Estévez explicó que asumió un rol social activo para visibilizar la realidad de la discapacidad y la neurodiversidad. “Mi rol social tiene que ver con usar mi alcance público para naturalizar la discapacidad porque es una manera de fomentar la inserción de la neurodiversidad en un mundo neurotípico”, sostuvo, al subrayar la falta de políticas sostenidas que acompañen a las familias a lo largo de toda la vida de sus hijos.
La intérprete también repasó su historia de adopción y el modo en que el sistema plantea la llegada de niños con distintas condiciones de salud. Contó que, al anotarse para adoptar hermanos, una trabajadora social le preguntó si quería que fueran “sanos”, marcando una diferencia tajante entre chicos con y sin discapacidad. Aquella pregunta, recordó, la llevó a profundizar sobre qué opciones ofrecía el sistema: desde niños con enfermedades terminales, que algunas familias adoptan para que mueran contenidos en un entorno afectivo, hasta chicos con enfermedades tratables o reversibles.
“¿Qué te garantiza que vas a tener un hijo biológico sano?”, reflexionó al relatar que, finalmente, llegaron a su vida sus dos hijas, Cielo, hoy de 16 años, con parálisis cerebral, y Vida, de 17, con retraso madurativo. Ambas, señaló, crecieron atravesando un sistema educativo y sanitario que muchas veces no está preparado para incluirlas de forma plena. Para Estévez, el principal obstáculo no es la condición de las chicas, sino las barreras estructurales que impone el entorno.
Un hogar para el futuro y un llamado a la inclusión real
Desde esa experiencia, la artista impulsa junto a otras madres la conformación de una asociación civil destinada a reunir fondos para construir un hogar cálido, contenedor y accesible para personas con discapacidad, pensado especialmente para el momento en que sus padres ya no puedan ocuparse. “El pensamiento que tenés es que el día que vos te vas te llevás al chico con vos porque ¿a dónde lo voy a dejar y quién se va a ocupar?”, describió, al reflejar un temor extendido entre las familias cuidadoras.
El proyecto busca ofrecer una alternativa estable, con personal capacitado y financiamiento sostenible, que garantice continuidad de cuidados, acompañamiento emocional e inserción social. Estévez cuestionó que la empatía se quede en el discurso y reclamó más capacitación y conocimiento real sobre discapacidad en la educación, la salud y el ámbito laboral.
- Creación de una asociación civil integrada por familias de personas con discapacidad.
- Diseño de un hogar que brinde contención, cuidados y autonomía posible para los hijos cuando falten sus padres.
- Reclamo de mayor capacitación docente y políticas públicas sostenidas en inclusión.
“Mi legado será el trabajo que hacemos para crear un hogar cálido y contenedor para cuando nosotros, los padres, nos muramos”, expresó la actriz.
Con su testimonio, Inés Estévez vuelve a poner en primer plano la discusión sobre la inclusión real y el rol del Estado y de la sociedad en el acompañamiento de las personas con discapacidad más allá de la voluntad y el esfuerzo de sus familias.

