Esta especie halla un escenario propicio para multiplicarse con el aumento de las temperaturas y las precipitaciones, y provoca mordeduras dolorosas que generan irritación en la piel.

Las elevadas temperaturas y el alto nivel de humedad registrados en los últimos días provocaron una fuerte proliferación del barigüí, también conocido como “mosca negra”, en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia. Se trata de un pequeño insecto volador que muerde la piel y puede generar molestias.
A diferencia del mosquito, el barigüí no pica, sino que muerde. Con pequeñas garras corta la piel para alimentarse de la sangre que brota de la herida, lo que provoca mayor dolor, irritación y sangrado.
Sus ataques suelen producir:
- enrojecimiento
- hinchazón
- picazón intensa
- En personas sensibles pueden derivar en reacciones alérgicas con fiebre o ardor.
Las mordeduras suelen dejar manchas rojas y heridas costrosas que tardan en cicatrizar. Los especialistas recomiendan evitar rascarse, ya que esto puede favorecer infecciones por patógenos presentes en las manos o debajo de las uñas.
Para prevenir las mordeduras, se aconseja utilizar:
- repelentes habituales contra mosquitos, preferentemente aquellos con alta concentración de DEET, aunque su efectividad es limitada.
- se recomienda vestir ropa de mangas largas y pantalones largos, de colores claros, ya que los tonos oscuros atraen a este insecto.
Además, se sugiere colocar mosquiteros en puertas y ventanas, mantener los ambientes ventilados y evitar la acumulación de humedad. En caso de mordedura, se debe lavar la zona con agua y jabón, aplicar frío para reducir la inflamación y usar cremas calmantes o antihistamínicas. Ante reacciones alérgicas, se recomienda consultar a un médico.

